Madres, las que nunca se rinden

Este será otro Día de la Madre inusual, en medio de la pandemia y con las restricciones que nos obligan a cambiar las tradiciones de la festividad que honra al ser que nos ha mimado, nos ha procurado cuidados, la que nos ha abundado en consejos, que nos apoya siempre y nos ha acompañado. La que nunca se ha rendido.

La celebramos a ella, la que nos dio la vida. Y aunque con restricciones, quienes tienen la dicha de tenerla viva saben que esta sigue siendo una ocasión perfecta para agasajarla y darle las gracias por todo lo que ha hecho y sigue haciendo. Para quienes han enfrentado el dolor de perderla, también es una fecha especial para mantenerla siempre viva en nuestros recuerdos.

Este año, la fecha nos encuentra no solo obligados a cambiar la forma de celebrar su día, sino con mamás que, como todos, han debido adaptarse a estos tiempos complicados que han colocado sobre sus hombros más responsabilidades, preocupaciones, nuevos retos y obligaciones. Madres multitareas que deben lidiar con un estrés que puede ser sumamente agotador.

Luego de 14 meses, las restricciones de la pandemia pusieron de cabeza los hogares en donde ellas suelen ser la guía y la responsable de las tareas domésticas, a las que han sumado las actividades de la escuela virtual de los hijos y, además, se han adaptado al teletrabajo cuando ha sido posible hacerlo. Y sobran las madres que han impulsado un emprendimiento desde casa para mejorar los ingresos y ayudar a pagar cuentas, mientras mejora la economía del país y se recuperan los empleos.

Las madres están en el centro de los hogares que hoy las cuarentenas han convertido en escuela y oficina, donde convergen la incertidumbre, la angustia y el cansancio, con altos niveles de ansiedad y el trabajo extra de tener todo el día a los hijos en casa, sean niños o adolescentes. Hogares donde el covid-19 ha exacerbado las actividades y cambiado hábitos y rutinas, en los que se avanza gracias al esfuerzo, creatividad y esperanza, y donde también hemos aprendido a descubrir el valor de la familia y otros tantos valores que hoy apreciamos más.

Como dice el popular refrán: Madre solo hay una, y, sin excusa, hay que hacerle llegar nuestros sentimientos de cariño y agradecimiento, así sea con una videollamada o presencial, con mascarilla y a distancia porque hay que cuidarlas. Que este virus no nos arrebate el disfrutar la alegría de compartir un gran momento con ellas. Nos anticipamos para felicitar a las madres que mañana celebran su gran día. ¡Felicidades madres!