Taiwán, modelo

San Pedro Sula, Honduras

Entre aliados y amigos siempre hay senderos de entendimiento y aceptación en los campos diplomático, político y comercial, de manera que los beneficios sean recíprocos, pero más hacia la parte más débil, como ocurre entre la República China en Taiwán y Honduras, con ocho décadas de relaciones diplomáticas y numerosas muestras eficaces de cooperación y acercamiento.

Oportunidades comerciales fue el tema del simposio en el que participaron empresarios y funcionarios de los dos países para incrementar y fortalecer la relación favorable a nuestro país, lo cual es sumamente positivo, pero es mucho más porque el mercado taiwanés se halla no solo abierto a los productos hondureños, particularmente del campo, sino con beneficios y facilidades que hacen sumamente competitivas las exportaciones hacia la gran isla de Asia, con destacada posición en el comercio internacional.

La balanza comercial de 163 millones de dólares presenta un superávit de 48 millones de dólares favorable a nuestro país. El incremento de las exportaciones en los últimos años va de la mano con la inversión de capital taiwanés en empresas hondureñas, a lo que hay que sumar la cooperación en el sector agropecuario, que por décadas ha desarrollado con capacitación a productores, calidad de exportación en productos y financiamiento de programas destinados a la lucha contra la pobreza.

Los beneficios arancelarios mantienen permanentemente la puerta abierta a productos nacionales sumamente competitivos y traza una ruta segura para que otras exportaciones en cinco años tengan arancel cero. La presentación y análisis de oportunidades comerciales se convierten en una iniciativa sumamente positiva para aumentar las exportaciones, para generar creatividad en cultivos del agro y proporcionar ingresos a miles de familias hondureñas que dependen de las labores y cosechas en el campo. La cooperación en el área educativa mediante la ayuda a centros docentes y el programa de becas para jóvenes hondureños que viajan a Taiwán y se incorporan al sistema educativo de la isla, plenamente integrado a las exigencias de los nuevos sistemas productivos y a las necesidades en la aplicación de tecnología en constante evolución.

El modelo es ejemplar. La ruta se inició con una economía sostenida en el desarrollo agrícola, que visionariamente fue dando paso a la industrialización, y con agilidad introdujo y desarrolló la investigación tecnológica en modernos parques industriales. Taiwán, uno de los cuatro dragones asiáticos, mantiene alta tasa de crecimiento e industrialización, con respuesta plenamente positiva a los graves problemas originados por la pandemia, sin perder el lugar preferente en el comercio mundial.