Situación en el IHSS

San Pedro Sula, Honduras

Las consecuencias de la pandemia golpean con dureza la vida de las familias hondureñas y han colocado múltiples obstáculos a las ambiciones de muchos ciudadanos, particularmente jóvenes, cuyas metas se han perdido en un indefinido horizonte sin más proyección, por el momento, que la supervivencia. No faltan voces alentadoras ni acciones ejemplares para levantar el ánimo y a ellas nos unimos.

Entre organismos e instituciones que contribuyen a la incertidumbre entre los hondureños se halla el Instituto Hondureño de Seguridad Social directa y muy duramente golpeado por la plaga. El hermetismo de las autoridades incrementa la incertidumbre, pues la recuperación financiera, tras el saqueo, recibe ahora otro muy fuerte golpe con el cierre de empresas, despidos o suspensión de trabajadores.

Solamente en los dos primeros meses de este año el cierre de 441 empresas, algunos definitivamente y otras con esperanzas, sin saber cuándo, e ilusiones de reanudar actividades. De ello hay que contabilizar un significativo menor número de cotizantes, cuota patronal e individual, con reflejo directo en las finanzas.

En algunos países el estado de la economía es evaluado por el comportamiento en el organismo de asistencia social, de manera que un aumento en los afiliados era evidencia de la creación de empleos, sinónimo de recuperación o bonanza económica, y, al contrario, la caída de ingresos en la seguridad social hacía sonar la alarma por precariedad en las empresas que no crean oportunidades de trabajo o aumento del desempleo.

¿Cómo califica el IHSS su situación financiera? ¿De dónde echa mano para atender las necesidades ordinarias de los trabajadores y sus beneficiarios y las extraordinarias desde hace más de un año para los pacientes del covid? Menos mal que hay una “guaca”, pero que no sea esta la de las incapacidades, las de las jubilaciones o pensiones, sino la destinada a consulta, hospitalización y medicinas. Hay barreras legales, pero ya se las saltaron y como si nada…

El desempleo ha golpeado al IHSS, pero sería no solo bueno, sino justo y necesario presentar información, no sea que quienes han recibido puntualmente el salario, los burócratas, se hallen morosos con el Seguro, porque no sería la primera vez que lo deducido es retenido y no llega a su legal destino.

Esto contribuiría más a las penurias financieras de la institución, cuyas autoridades, interventores, debieran presentar cuentas claras, aunque no sea del agrado de unos pocos.

Está probado que han cerrado definitiva o temporalmente miles de centros de trabajo lo que significa que el pago de planilla mensual cayó. ¿Cuánto? Es la pregunta del millón que exige respuesta para que los financistas obligatorios conozcan el daño producido por la tragedia sanitaria y los adversos fenómenos naturales de finales del año pasado.