Las voces que gritan en las tumbas

“Pedimos a Invest-H y a la Sesal publicar un inventario unificado de los insumos sanitarios comprados y los existentes y los entregados a los hospitales; así como el estado de lo comprado y aún no recibido en el sistema de salud”, escribía la titular de Finanzas, Rocío Tábora, quien presiente la tormenta con fuerza de huracán en la supuesta compra de hospitales móviles.

La empresa proveedora aclaró y denunció que la orden de compra fue falsificada y así enviada a Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H). “Nunca hemos estado en contacto directo con ninguna autoridad hondureña o con la embajada de Honduras en Alemania”, señala en un comunicado público la compañía SDI Global LL.

LA PRENSA publicó textual y con todos los detalles el comunicado público de la empresa extranjera, identificó a una persona implicada en Estados Unidos, las declaraciones del director ejecutivo del organismo que realizó la transacción y las reacciones en organismos de la sociedad civil, todo un ambiente suspicaz sustentado en la débil transparencia en las compras de emergencia, ocasión tentadora de corrupción.

“A ojos cerrados no sé si cumplirán… El riesgo es normal”, se escuda el director ejecutivo de Invest-H, quien aseguró que dos hospitales se hallan en travesía de Estambul, Turquía, hacia a Puerto Cortés adonde atracará el buque que los transporta, “en los primeros días de julio”. Más vale tarde que nunca, se dice en el pueblo, y ojalá que así sea, pero por la orden en Finanzas muchos nos tememos que ese riesgo del que se habla no es normal, pues son más de mil millones de lempiras, unos 47 millones y “pico” de dólares. ¡Casi nada!

Ahora parece que todo el mundo investiga, pero hay otra gran amenaza, otro gran enemigo interno que ya asoma la “nariz” y su sonrisa se aprecia en la cercanía. El lío es administrativo, ¡pobrecito los funcionarios!, el debido proceso señala la ruta del Tribunal Superior de Cuentas. “¡Válgame, Dios!”.

En quienes queda una chispa de esperanza señalan que es necesario, dentro de la trágica anormalidad de nuestra situación, “informar del avance de la compra”. Otros exigen una investigación seria y hasta el Congreso, dispensador de recursos a manos llenas de los recursos públicos “sacados” a ciudadanos, víctimas de la enfermedad, muchos enfermos ya y la gran mayoría asediados por el virus, emplaza a los compradores. Si desde Turquía el barco pasó por el canal de Suez o si ya atravesó Gibraltar, hacia el este o hacia el oeste, ojalá no desaparezca en el Triángulo de las Bermudas. Y mientras llega o no llega, buscar en todos los rincones, pues escondites hay muchos, dar a conocer los hallazgos, no ocultar y hacer justicia de verdad. Es mucho el sufrimiento y son muchas las voces que “gritan” en las tumbas.