Buscar sentido

Así se expresan orientadores y consejeros para definir la vida de las personas de manera que vaya en dirección adecuada, proporcione satisfacción personal y no ponga límites a la solidaridad en objetivos y metas para hacer el bien, de manera que buscar y hallar sentido a la vida sea la mayor y mejor retribución a iniciativas y esfuerzos individuales.

Todo ello queda proyectado anualmente en la entrañable jornada de la Teletón, hoy y mañana, en la que, con masivo respaldo, proporcionamos la ayuda valiosa, generosa y solidaria para seguir, fortalecer y ampliar, con sonrisa y profesionalismo, la labor de rehabilitación en niños y adultos que diariamente son recibidos en los seis centros en todo el país.

Las actuaciones de artistas nacionales y extranjeros no solo dan colorido, alegría, sino que integran plenamente al ambiente festivo a quienes en el lugar de las actuaciones o en la casa siguen a través de los medios de comunicación las 27 horas de amor que tendrán su culminación, como es habitual, con el rito de la proclamación de la meta alcanzada, que este año se ha cifrado en 63 millones de lempiras.

Desde aquel lejano 1987, aunque cercano por la renovación y compromiso anual, la atención a los pacientes se ha ido multiplicando al ritmo de la construcción, equipamiento y funcionamiento de los Centros de Rehabilitación a los que se destina plenamente la recaudación de la jornada.

Aunque las cifras no llegan al corazón y la esencia de la entrega en las tareas de rehabilitación, sí evidencian el significativo esfuerzo de profesionales que durante este año, a punto de terminar, han proporcionado terapia especializada, según indicaciones de diagnósticos, a más de 400,000 pacientes en Tegucigalpa, San Pedro Sula, Santa Rosa de Copán, Choluteca, Catacamas y La

Esperanza, donde sobreabunda la expectativa y ansiedad por mejorar la calidad de vida a quienes tocan a la puerta y a sus familiares.

La visión del fundador de la obra abrió camino para buscar sentido a la vida, uno más, que sintetizó, como cumbre, su vida empresarial y recibió, desde el inicio, el respaldo del pueblo hondureño.

La fundación ha llenado todos estos años un gran vacío en salud pública, la rehabilitación, mucho más necesaria hoy por las graves secuelas de enfermedades y, sobre todo, de accidentes viales.