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El Seguro

No está tan mal el Instituto Hondureño de Seguridad Social, por lo menos en los libros y en las cuentas anuales, pues entre los haberes hay 6,300 millones de lempiras que, en cualquier momento, una década o un siglo, debieran entrar a sus arcas y así disponer efectivamente de esos recursos en beneficio de los miles de derechohabientes cansados de escuchar “no ha llegado” tras medio día de estar en la farmacia. Urgencias al tope e intervenciones quirúrgicas programadas con una mora a la espera de un milagro que permita poder esperar. Las deudas de instituciones públicas son puerta abierta al descalabro por saqueo o malversación de fondos de funcionarios de los gobiernos central o local.

La Municipalidad sampedrana dedujo cuotas del IHSS y no las entregó, algo similar ocurrió en el IHSS, que a principios de año deducía a cada empleado el impuesto vecinal, pero no lo entregaba, de manera que para obtener la solvencia el interesado tenía que volver a pagar. Y todo pasaba sin que pasara nada como parece que está sucediendo ahora con los millones que debieran beneficiar a los afiliados, también a los pensionados y jubilados, preocupados por otro posible trasvase de sus recursos al gasto corriente en atención a la salud. Basta con ejercer los derechos de los trabajadores y empleadores al día para recuperar las finanzas del Seguro Social, ampliar y mejorar las instalaciones, eso sí con total transparencia, adquirir equipo y material, etc. etc…Siempre habrá necesidades, pero serán menos si el sector privado se pone al día honrando la deuda de más de cinco mil millones; el Gobierno, más de mil millones.

La pregunta sin respuesta desde siempre y hoy también es quién o quiénes son los responsables de defender en la Fiscalía, en los tribunales, o donde sea, el derecho a recibir los recursos que marca la ley y obligar, por las buenas o menos buenas, a que se cumplan los deberes con el Seguro.

A la comisión interventora se le señala el camino de salida tras emplear más de cinco años en rescatar la institución, sometida al mayor saqueo de su historia. En espera se haya la nueva ley del Seguro, de la que surgirá la nueva administración. ¿Más de lo mismo o parecido? Porque había dirección y junta directiva, supuestamente para defender los derechos de empleadores y trabajadores, pero… El fallo fundamental no está en el campo jurídico, sino en las personas, sobre todo si llegan marcadas por el sello partidista y carencia de valores éticos y morales.