Más noticias

Acabar

Acabar se convirtió en un verbo con protagonismo en expresiones recientes sobre las relaciones bilaterales, en niveles desproporcionados, con la Unión Americana, en donde la cercanía de elecciones presidenciales remueve temas electoreros con finalidad sobradamente conocida. Desde Washington, el memorando para el secretario de Estado, Mike Pompeo, identifica a países en donde se cultiva droga y las naciones en ruta con un mensaje implícito; pero claro de que hay que acabar con el tráfico de estupefacientes. De viva voz y en Tegucigalpa, la presidenta de los representantes, Nancy Pelosi, señaló que hay que “acabar” con la corrupción para que haya seguridad.

Del oficio enviado al responsable de las relaciones exteriores se deduce, una vez más, la presión con claro matiz de amenaza para los países identificados que en el caso de la región centroamericana son todos, incluido Panamá en la frontera con la región productora. Aplicando la ley elemental de mercadeo es claro que si decae o desaparece la demanda los centros de producción, que no se hallan en Centromérica, disminuyen o desaparecen, pues se reducen y escasean los compradores. El complejo del mundo de las drogas es sumamente dañino para estos pequeños países, pero la solución hay que buscarla con prioridad en las puntas de la cadena, no solo ni principalmente en los eslabones.

Con más acierto se pronunció la líder demócrata de los representantes al nutrir su discurso con material dogmático en el campo de la democracia: seguridad, prosperidad y gobernanza. Nada nuevo en la retórica política, pero sí descomunal desafío para una agenda zarandeada por la supervivencia, el partidismo, la miopía y las fuertes presiones internas y del exterior. Se refirió a la estabilidad regional, sobre la que pende una gran amenaza por la retórica antiinmigrante de la administración Trump, dirigida también contra los miles de hondureños con estancia legal en Estados Unidos al abrigo del Tratado de Protección Temporal y contra jóvenes “soñadores” criados, educados e integrados plenamente a la sociedad.

¿Quién inclinará la balanza, la Casa Blanca o el Capitolio? La firmeza, con razón o sin ella, del Gobierno republicano va más allá de las palabras, suspensión de la ayuda al Triángulo Norte, imposición de tercer país seguro, guerra a las drogas por estos lares, no en las calles de las grandes ciudades, para lo que dispone del poder del Senado y del Tribunal Supremo con mayoría conservadora. Los demócratas a la búsqueda de simpatías y votos...