Más noticias

La fiesta patronal

San Pedro Sula, Honduras

Si en la columna editorial de ayer, Voz adentro, resaltábamos, no solo en titular, el comunicado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica, en el que señalaba acciones “dirigidas” e identificaba pasos de supuesta corrupción apoyados en la “discrecionalidad” para tomar decisiones, hoy enfocamos los anuncios y promesas que son lo que son y que no se escucharon nada bien, pues el desarrollo de la feria más alegre de Honduras se ha iniciado y el pesimismo aflora en el sector turístico y hotelero de La Ceiba a causa de los apagones.

La voz oficial de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica señaló como plazo 30 días para eliminar el problema con la generación de 43 megavatios de los 70 en su mayor capacidad, “lo que permitirá contar con suficiente energía para suplir la alta demanda eléctrica” en el litoral.

Largo lo fiáis es la expresión clásica ante la gravedad del problema y el tiempo de su solución, pero dado que no solo se dejó hasta última hora, sino que fue necesaria la protesta en las calles y las manifestaciones del sector para “sacudir”, el cumplimiento de la promesa resolverá el problema de ahora, pero ¿no será un paliativo para silenciar y el próximo verano habrá una situación parecida?

El contexto en que se dan situaciones desagradables empujan el desencanto, por eso nada extraño que en el Día de la Madre hubo energía para todos los sampedranos, pero el lunes se desconectaron circuitos, y seguro que así seguirá. En La Ceiba, la celebración, como solo los ceibeños saben hacerlo, del día del santo patrón, San Isidro Labrador, es hoy, 15 de mayo, y para el fin de semana se sigue preparando el gran Carnaval de la Amistad, sobre el que recae el temor, pues por las vísperas se conoce la fiesta.

Sin embargo, el presidente del gobierno local salió al paso del malestar, aunque en sus declaraciones no aludió directamente a los próximos días, sino a las promesas de la Enee, que “garantizarán un suministro confiable y continuo del servicio eléctrico en la ciudad de La Ceiba”.

En el sector turístico, los ánimos están alicaídos, “las pérdidas son grandes”, pero habrá que seguir el consejo de la sabiduría popular, crear y emprender para contrarrestar la adversidad, y para seguir atrayendo es necesario poner “al mal tiempo buena cara”. Que no se diga de los ceibeños que la ineficiencia e irresponsabilidad de ejecutivos y burócratas fueron capaces de opacar su alegría y colorido de la fiesta patronal.