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Voz adentro

San Pedro Sula, Honduras

Hay emergencias naturales, nada mejor dicho, pues son fenómenos de la naturaleza ante los que apenas nos alcanza para aminorar el golpe, no para detenerlo o desviarlo. Hay también emergencias imaginadas que se pasan a la opinión pública y en ocasiones llegan al fin propuesto por los imaginadores con grandes daños para la mayoría. Una tercera situación es aquella de quien tira la piedra y esconde la mano, es decir, se lanza un globo sonda con el fin de atemorizar y recibir aplausos por acciones a tomar que, con serenidad, se concluye posteriormente que eran necesarias. También se da el caso de emergencias generadas desde los organismos, cuya misión es evitarlas para el bien y tranquilidad de la población; pero la irresponsabilidad lleva a graves y difíciles situaciones.

Cuando lo anterior queda reflejado en la información o en el campo de opinión, los calificativos de especulación o “no sabe nada” se multiplican, pero cuando el dedo acusador apunta desde adentro es para temblar; pero se abre la puerta, hay mayor visibilidad y, sobre todo, confirmación de lo que los hondureños no solo pensamos, sino que sufrimos con grandes perjuicios a la economía nacional, al fortalecimiento y expansión del sector privado, y a la estabilidad del presupuesto familiar.

El comunicado de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) señala que la mala planificación, el retraso en ejecución de proyectos, las licitaciones dicrecionales para la compra de energía y los retrasos en el mejoramiento de las líneas de transmisión y generación de electricidad son algunas de las causas principales de los apagones de las últimas semanas con mayores daños en el litoral atlántico, Olancho y en San Pedro Sula, originando protestas con toma de bulevares.

Que sí, que no, es el estira y afloja de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), desastre desde hace décadas, a la que se une la Junta de Licitación y un tercer organismo, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) unidas en una red de entresijos que la RAE explica, tener muchas dificultades o enredos no fáciles de entender o desatar.

Lo bueno y lo nuevo es que adentro se ha levantado la voz, pues las dichosas emergencias y las “discrecionales” respuestas a ellas nos tienen como nos tienen, apagando fuego con cubeta para que al menor soplo vuelvan las llamas, en este caso, apagones.

Para los ejecutivos de la empresa de energía, el comunicado es “totalmente falso”, pero no son falsos los apagones, las protestas y el hartazgo de los hondureños ante la injusticia con el eterno cuento de que no hay energía más cara que la que no se tiene.