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A lo que vinimos...

San Pedro Sula, Honduras

Las reacciones de agentes externos, pero acompañantes y amigos, a la instalación del diálogo nacional ha sido sumamente positiva no s?lo por la integración de las fuerzas políticas, sino por la plena apertura, ya que hay consenso en que ningún asunto por polémico y crispante que sea recibirá veto para la discusión o será, diplomáticamente, excluido. Así no habrá excusa ni justificación para quienes son como chinches en la cama que si no es un día es otro, si no es de un lado es de otro, pero no dejan de picar. Aquí sí que habrán de apegarse al dicho: “A lo que vinimos...”, lo cual requerirá paciencia, fortaleza y clara visión para no detenerse ni desviarse.

Circuló en las redes sociales el mensaje del secretario general de la Organización de Estados Americanos: “Esperamos que este importante paso que han tomado las fuerzas políticas lleve a reformas profundas y necesarias que aporten a la paz y a la democracia”. Este es el contenido del documento suscrito, referente de la labor en las cuatro mesas en las que ya los participantes han presentado los temas a discutir, a tratar con la altura que exige el Compromiso por Honduras en búsqueda de un futuro mejor a través de la Reconciliación para Transformar.

También la misión diplomática norteamericana en nuestro país, tras asistir a la instalación del diálogo se pronunció en una red digital con expresión de respaldo y ánimo hacia la voluntad política expresada: “La demostración de la voluntad política y dedicación mutua entre los actores del diálogo nacional es evidencia de su compromiso hacia una Honduras próspera y pacífica”. Aquel nubarrón, identificado con el nombre de “desconfianza colectiva”, no llegó a tormenta y desde hoy que termina “lo social” y se hace realidad la difícil y compleja labor, todos los hondureños habremos de aferrarnos a esa voluntad política para conducirla a salvo al compromiso.

“Nosotros como facilitadores”, explicaba Javier Cabreja en la mesa 4, Reformas electorales, “no traeremos propuestas, son los actores nacionales los que van a estar haciendo las propuestas, nuestro rol es ayudar a construir consenso entre los actores nacionales”. Casi nada. En término agrícola podríamos escoger la palabra erial, dura la tierra como roca, porque el intercambio de pareceres, el diálogo con vista a acercamientos, la adopción de buenas maneras, de resultados y, finalmente, la creación de consensos desaparecieron hace décadas de nuestro diario vivir, por lo que además de soluciones a plazo inmediato y medio, el gran e inmenso beneficio será la recuperación de la credibilidad y la confianza. Entre lo mucho bueno, habrá algo no tan positivo, pero será lo primero lo que empuje y encarrile el compromiso por una Honduras mejor.