Cuentan que en aquel valle lleno de charcos la vida transcurría sin mayores sobresaltos. Para divertirse, los sapos organizaban todos los años una especie de verbena. Para ello se reunían a medianoche en la plaza del pueblo y correteaban alegres y divertidos. Invariablemente, alguno de ellos organizaba, más en broma que en serio, una competencia.

El primero que llegara a lo alto de la torre de la iglesia escogería para sí la sapita más linda de la comarca y todos le darían los mejores insectos de comida como regalo de bodas. De sobra sabían todos que lograr aquello era imposible, así que la diversión se iniciaba cuando los más jóvenes e inexpertos aceptaban encantados el reto.

Lo divertido continuaba al ver cómo caían desde la altura. Aquel año, unos treinta decidieron probarse e iniciaron el ascenso. Abajo, el resto de los sapos reía divertido. Pronto comenzaron a gritarles: ¡Tontos! ¡Convénzanse de que no se puede! Los más viejos movían la cabeza como con pena de aquellos que intentaban lo imposible. La multitud comenzó a corear el ¡no se puede!, ¡no se puede! y a festejar la caída de cada participante. Solo había uno que avanzaba decidido sin siquiera voltear a verlos. A medida que la mayoría se daban por vencidos, la alharaca se hacía más intensa. Las risas y los ¡no se puede! llenaban el ambiente.

Pero aquel sapito testarudo ya casi llegaba al campanario. De pronto se escuchó un total silencio. ¡Había llegado al lugar más alto de la torre! Y feliz agitaba las manos desde arriba. Cuando descendió y todos corrieron a su encuentro preguntándose cómo había logrado lo imposible, se dieron cuenta de que aquel sapito empecinado ¡era sordo!Henry Ford nos dijo: “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, tendrás razón”. Ah, cómo nos afectan aquellos que nos hacen ver imposibles nuestros sueños. Nos llenan de razones por las que no se podrán realizar y, desgraciadamente, una mayoría acaba convencida. Qué falta nos haría ser sordos a esos comentarios y como el sapo del cuento sorprenderlos logrando lo imposible.

LO NEGATIVO: Permitir que las personas negativas nos afecten con sus ideas de imposibilidad.

LO POSITIVO: Hacer oídos sordos a todo comentario adverso y concentrarnos así en alcanzar nuestras metas y realizar nuestros sueños.