Soy de mente abierta, este es el eslogan de nuestro siglo XXI, muchos artistas del mundo de la fama, personas del común, pero ¿me hace bien ser de mente abierta?

Esto es lo que la sociedad nos dice y por querer encajar muchas veces olvidamos nuestros valores y es ahí donde tenemos que saber diferenciar entre ser “open mind” y hacernos la pregunta ¿de verdad esto me hace sentir bien?, ¿esto va de acuerdo a mis creencias y valores?

Cada vez que contemplo las noticias del día en el diario LA PRENSA y luego pasaba a una pequeña nota de equis artista, me dio la curiosidad de investigar un poco y poder contemplar cómo se no es permitido conocer de todo, curiosear de todo, pero no todo conviene a nuestro corazón. “Todo es lícito, pero no todo es de provecho.

Todo es lícito, pero no todo edifica” ( 1 Co 10, 23).

Un joven se me acercaba y me decía que se sentía confundido entre lo que sus amigos le decían y lo que la iglesia decía, porque él estaba joven y que tenía que vivir la vida, porque una vez llegara a viejo él no iba a poder disfrutar de la misma manera que lo puede hacer ahora y que la vida solo se vive una vez y yo le dije, ¿para ti qué es vivir la vida? Y te hago esa pregunta a ti que estás leyendo esto.

Pruebas todo, lo vives y experimentas todo, luego que haces con el dolor que queda dentro de ti, o aquel sentimiento de culpa que no perdonas o ese sentimiento de repudio que tienes de ti mismo de algunas malas decisiones donde decidiste ser abierto y dejarte llevar por la curiosidad.

Pues ser “open minded” no es una simple manera de pensar, es una manera de vivir, porque como piensas vives, y no todo lo que piensas edifica tu vida, pues la vida se compone de valores, principio, normas, verdades que el corazón nunca sabrá explicar, pero que la razón detiene el corazón para no vivir en la depresión de la sociedad.

Esta es la enfermedad de nuestra juventud y sociedad ¿por qué?, si escuchamos un poco las palabras de cada hombre o mujer de nuestro siglo su construcción de proyecto de vida egoísta, donde “mi yo” o sea mi opinión, impulsos, deseos, proyectos, sueños, realizaciones personales están por encima de los otros en especial de aquellos con quienes convivo, trabajo o estudio, prevalece grandemente, cómo podemos encontrar la felicidad, sabiendo que no existe felicidad sin los otros...