Ejemplo aduanero ecuatoriano

Desde finales del año pasado se ha dado un paralelismo entre la Dirección Ejecutiva de Ingresos Dei y la Superintendencia de Administración Tributaria (Sat) de Guatemala. Ambas instituciones nacieron con el mismo objetivo y trataron de lograrlo a través de cierta autonomía que brindan sus propios estatutos, esto con el fin de mejorar su eficacia, la aplicación de normas tributarias para cobrar los impuestos.

En el caso chapín, el año pasado se descubrió que personal y altos funcionarios de la Sat se han visto involucrados en uno de los escándalos políticos más importantes desde su creación, el de la “Línea” que significó en su momento la renuncia del binomio presidencial y el inicio de procesos penales con más de una treintena de acusados. Esto acompañado por un reiterado incumplimiento en las metas anuales de recaudación fiscal. Fenómeno que no implica necesariamente que la Sat no hiciera bien su labor. Es relevante recordar que la labor investigativa conjunta del Ministerio Público y de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) ha sido esencial para poder armar y llevar el caso ante la judicatura.

Frente a todos estos acontecimientos, el gobierno del presidente Jimmy Morales ha indicado de altamente prioritaria la reconversión de la Sat, para eso se tiene asegurado el apoyo técnico y financiero del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa del FMI.

Por otro lado, para sorpresa de muchos, el presidente Hernández anuncia el cierre de la DEI, institución que había sobrepasado las metas de recaudación fiscal, generalmente el indicador más visible de desempeño de una administración tributaria.

Esta misma semana, medios de prensa han comentado que estudios del BID han identificado graves problemas, principalmente en rentas internas, concretamente: Porcentaje de contribuyentes activos en el RTN frente a la Población Económicamente Activa, deficiencias en la carga de las declaraciones y de los pagos al sistema tributario, procedimiento ineficientes de revisión de la notas de crédito del impuesto sobre ventas (ISV), pobre fiscalización de Grandes Contribuyentes, etc.

El rosario de falencias es grande, pero al menos la gestión aduanera parece hacer la diferencia y llevarse el “gol del orgullo”. Hace algunos años participé en asistencias técnicas del BID en el Proyecto de Modernización de Puerto Cortés y fui testigo del interés y voluntad política de algunos directores de la DEI y subdirectoras de renta aduanera para hacer de la institución una “maquinaria eficaz y eficiente”. Pude ver administradoras del Amatillo o Guasaule, resolviendo con o sin energía eléctrica, con sistemas informáticos caídos para que el comercio y libre tránsito no se detuviera. Siempre con buen conocimiento de la norma aduanera local y regional.

Durante los últimos años también he podido trabajar directamente con colegas del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) institución que al parecer también apoyará a Honduras. Desde el director general, economista Xavier Cárdenas, hasta el funcionario que se encuentra en el puente de Rumichaca (fronterizo con Colombia) se comparte una filosofía institucional de calidad en la función pública y compromiso con el proceso de automatización y de modernización. Al principio me sorprendió la juventud de los funcionarios y técnicos en Tulcán o en Guayaquil (sede de Senae) y la capacidad para conocer y poner en obra los procedimientos y habilidad para trabajar con sistemas automatizados. Por otro lado el compromiso por cumplir y dar cuenta periódicamente a la Presidencia de los objetivos planteados y su grado de cumplimiento.

También tuve la oportunidad de trabajar muy estrechamente con colegas de la Dirección Nacional de Mejora Continua y Tecnologías de Información, instancia que en buena medida imprime el liderazgo para ir a la vanguardia de procesos, procedimientos y tecnologías eficientes tanto para la institución como para el contribuyente.

La buena experiencia del Ecuador puede servir como punto de referencia para la refundación de la nueva administración tributaria de Honduras.

*Experto en temas aduaneros y tributarios.