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Objetivos de la juventud hondureña

Los jóvenes hondureños creen que los benefactores internacionales deben priorizar el gasto para reducir la malnutrición infantil, según muestra un foro de jóvenes llevado adelante por el Copenhagen Consensus Center junto a la Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano.

En septiembre, los jefes de Estado de todos los países se reunirán en las Naciones Unidas en Nueva York para acordar los objetivos de desarrollo hasta 2030. Éstos afectarán directamente el flujo de 2.5 billones de dólares en gastos para el desarrollo durante los próximos 15 años, junto con incontables billones de presupuestos nacionales en Honduras y otros países.

Los objetivos están diseñados para reemplazar las 18 metas altamente exitosas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sin embargo, se espera que esta vez los líderes respalden una extraordinariamente enorme agenda de 169 objetivos, que abarca todo, desde la violencia de género y el turismo sostenible, hasta la educación, la desnutrición y el cambio climático.

Simplemente hay demasiados objetivos. Esto significa que escasos lempiras serán gastados en objetivos eficaces y muy ineficaces. La inclinación política natural es prometer cosas buenas para todos. Pero algunas inversiones para el desarrollo generan muchos mayores beneficios económicos, sociales y ambientales que otras por cada lempira gastado. Debemos centrarnos en estos.

Para establecer qué aportaría el mayor beneficio, el Copenhagen Consensus Center encargó una investigación a 82 de los principales economistas del mundo, junto con 44 expertos del sector de las Naciones Unidas, las ONG y empresas. Ellos establecieron tanto el costo de los objetivos propuestos como sus beneficios sociales, ambientales y económicos. Los análisis sugieren que algunos de los objetivos apenas valen la pena, produciendo solo un poco más de un lempira en beneficios sociales por cada lempira gastado, mientras que otros producen rendimientos sociales mucho más altos.

Un panel de expertos, entre ellos varios premios Nobel, revisó esta investigación. Identificaron cuáles objetivos aportarían el mayor beneficio para la humanidad, y propusieron que los responsables políticos se concentren en solo 19 objetivos. Las estimaciones muestran que hacer eso generaría más de cuatro veces más beneficio por cada lempira gastado, en comparación con los 169 objetivos de la ONU.

Este es un insumo crucial para el proceso de las Naciones Unidas y, sin duda, ayudará a Honduras a tomar mejores decisiones para los próximos 15 años. Pero las prioridades de desarrollo son demasiado importantes para dejarlas en mano solo de los políticos, académicos y economistas, es por eso que hemos celebrado foros mundiales juveniles preguntando a los futuros tomadores de decisiones qué objetivos ellos priorizarían.

En un foro juvenil celebrado en Tegucigalpa, organizado en colaboración con la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano, los jóvenes de Honduras, junto con estudiantes de otros 15 países se colocaron en el papel de los economistas premios Nobel a fin de proporcionar una perspectiva única y joven acerca de las prioridades para el desarrollo.

La principal prioridad para los jóvenes que estudian en Honduras era reducir la malnutrición infantil. En Honduras, esta prioridad es particularmente relevante porque más de uno de cada cinco niños menores de cinco años están malnutridos. Cada lempira que se gasta en la reducción de la malnutrición infantil, resultaría en un valor de 45 lempiras de beneficios. Una mejor nutrición mejorará la capacidad cognitiva de los niños y, finalmente, los hará mucho más productivos.

Los jóvenes también priorizaron la inversión en la prevención de la pérdida de los arrecifes de coral. Honduras es el hogar de una gran parte del Arrecife Mesoamericano, la segunda barrera coralina más grande del mundo. La conservación de los arrecifes de coral no solo es un importante problema ambiental, sino que la inversión en esta prioridad rinde beneficios económicos y sociales significativos. Cada lempira invertido en la prevención de la pérdida de los arrecifes de coral resulta en un valor de 24 lempiras de beneficios.

En total, los jóvenes calificaron veinte metas para el desarrollo como más urgentes; esto incluyó el logro de mercados mundiales abiertos para alimentos y textiles, la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas, garantizar el acceso universal a la anticoncepción, y el aumento de los impuestos al tabaco en un 125%.

Existe una fuerte superposición entre los objetivos que los jóvenes hondureños y los premios Nobel priorizan. Fundamentalmente, ambos señalan que los líderes mundiales no deben intentar un imposible de 169 objetivos, sino que deben centrarse en los objetivos más inteligentes primero. Ese es un mensaje que llevaré a las reuniones de la ONU en Nueva York, así como a quienes toman decisiones alrededor del mundo.