¡Una cultura pionera!

“La cultura se crea en los pueblos y se destruye en las ciudades”, Miguel Delibes. La forma de expresarnos, celebrar, recordar el pasado, entretenernos e imaginar nuestro futuro es el alma de la sociedad que expresa la creatividad, y así forjamos la identidad, nunca podremos ignorar que nuestro patrimonio cultural, el turismo, produce una riqueza interior. Toda persona quiera o no es afectada por su cultura.

Cultura se define como las actitudes y conductas que son características de un grupo social u organización en particular, es decir, una forma de vida; lo que usted crea eso cambia su cultura. Ser una cultura pionera implica responsabilidad, heredar, bendecir, protón, explorador, precursor, poner en movimiento. Además, dar el primer paso, tomar la iniciativa, romper el hielo, abrir camino, instituir, inaugurar, encontrar, establecer, poner la primera piedra, establecer, configurar, introducir; es decir, abrir la brecha, cada persona ha tenido que hacerlo en forma personal y familiar.

Muchos que viven esta cultura son llamados locos, ya que funcionan más allá de lo razonable, no temen al fracaso y operan en el espíritu de fe, no les controla el temor ni les da miedo intentar cosas nuevas, no tienen miedo a perder su reputación por obedecer a Dios, sus principios y valores. “Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros”, 2 Corintios 5:13 RVR60. No hay doble ánimo, es una necesidad por los tiempos que estamos viviendo que se levante una generación con esta cultura “pionera”, ya basta de un liderazgo jugando al gato y el ratón, no solo es creer lo que uno sabe, sino saber lo que uno cree.

Si lo que usted sabe no lo práctica, ese conocimiento no le pertenece, no le acredita en sus convicciones.

“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia y salió sin saber a dónde iba”, Hebreos 11:8 RVR60.