Concreto y estiércol

En San Pedro Sula es común el estiércol de caballo y concreto hidráulico en las distintas calles y avenidas céntricas, pues son combinaciones extrañas e indicadores de la emigración del campo a la ciudad.

El lunes pasado se registró un accidente de tránsito en la carretera en el sector de la colonia sampedrana El Carmen, donde resultó muerto Olvin Gómez y tres personas más resultaron heridas. Los protagonistas fueron un automóvil y una carreta jalada por un caballo.

En 2019 las autoridades municipales empezaron a cobrar 70 lempiras por matrícula de cada carreta y su respectiva placa y la vez la implementación de multas que van desde 100 a 3,000 lempiras.

Este fenómeno social comienza con la emigración del campo a la ciudad, donde la Capital Industrial ha sido invadida desde hace décadas.

Muchas de esas familias se vienen con todo y caballo, otras los obtienen después para poder trabajar en diferentes quehaceres, pero se olvidan que el cambio brusco de lo rural a lo urbano la sufren estos pobres animales.

Que no están preparados para el trajín y bullicio de la ciudad, motivo por el cual algunas veces tienen conductas alteradas, relinchones, donde se registran algunos de estos accidentes.

Además, caballos viejos, rencos, lomos pelados, yeguas preñadas y hasta potrillos mal alimentados, sedientos, desvelados con notable cansancio, ensordecidos por estridentes parlantes, más el grito ofensivo y los latigazos constantes del grosero dueño o conductor.

Como lo sucedido el lunes pasado, donde los testigos narran que el caballo que jalaba esa carreta del mortal accidente se descontroló y en un cambio brusco él mismo buscó estrellarse con toda y la carreta en contra del automóvil.

Al final las víctimas más sufridas directamente son estos maltratados caballos, yeguas y potrillos en un país llamado Honduras.