Protección del parque Azul Meámbar  

Son esas rarezas que a veces esperamos que sucedan y cuando suceden tampoco lo podemos creer, pero hay ocasiones en que los políticos toman las decisiones correctas, será por intuición, será porque así son aconsejados en determinadas materias, pero lo cierto es que esas rarezas ocurren y lo que ha ocurrido en el Congreso Nacional el 4 de junio, será determinante para la protección del Parque Nacional Azul Meámbar, en momentos en que este mismo medio de comunicación se ha hecho eco de las denuncias de la destrucción de la biósfera del Río Plátano en La Mosquitia.


La ampliación que el Congreso Nacional aprobó de los límites de la zona núcleo del Parque Nacional Azul Meámbar a solicitud del Instituto de Conservación Forestal, se convierte en una apuesta por la protección ambiental que no vemos frecuentemente, donde el Congreso Nacional ha ordenado por ley, la protección a perpetuidad del parque Azul Meámbar, algo que tanto las comunidades de la zona habían estado reclamando desde hace ya bastante tiempo.


El Congreso Nacional ha respondido como se esperaba en este tema, que no representa solamente el grito de protesta de los ambientalistas, sino una apuesta por la sostenibilidad y la productividad, dada la importancia que tiene Azul Meámbar en la producción de agua tanto para las represas hidroeléctricas, como para las actividades de la zona del Lago de Yojoa.

Empero, hace falta que el gobierno haga más presencia en la zona, ya que a nivel estatal la presencia es mínima, donde hace falta la fuerza de la ley para frenar los abusos contra el ambiente y una adecuada vigilancia y protección. La zona de Panacam es deslumbrante, el aprovechamiento que se le puede dar sin tener que recurrir a la destrucción del parque es inmensa, no solo en términos de la producción de agua, sino también en el tema turístico y el aprovechamiento de los recursos de manera sostenible, porque la pobreza en la zona es enorme, los niveles que se pueden apreciar en temas como salud y educación son bajísimos, haciendo falta la presencia del Estado, así como en una propuesta educativa en materia ambiental que comience con los más pequeños, haciendo del medio ambiente un tema de estudio y educación, y no una ideología, que es lo que sucede cuando se lleva la educación ambiental contra la producción empresarial.

La decisión del Congreso de proteger perpetuamente el parque Azul Meámbar debe llevar a tomar otras acciones a nivel gubernamental, pero también de programas ambientales acordes con la realidad del ambiente y con las necesidades de las poblaciones que aunque viven rodeadas de una belleza inigualable, también padecen como en la zona de La Mosquitia una gran carencia de servicios básicos y con elevados niveles de pobreza y desempleo.

No se puede menoscabar el desarrollo humano en pro de la protección de la naturaleza, pero lo cierto es que el equilibrio que debe guardarse entre ambas variables solo se puede lograr con la participación comunitaria y la mediación gubernamental.