¡A mi manera!

“El egoísmo es la muerte de la sociedad y las familias”: Jerónimo Usera. Tomando las palabras de la canción interpretada por Frank Sinatra en el año 1969, que dice: “Amé, reí y sufrí, me tocó ganar, también perder, y ahora, cuando las lágrimas ceden, me resulta tan entretenido pensar que lo hice todo, déjenme decirlo, sin timidez, “oh no, oh no, fue mi caso, yo lo hice todo a mi manera. Tristezas, algunas que no vale la pena comentar, hice lo que debía, me aseguré de que fuera sin privilegios, planeé cada etapa programada, cada cuidadoso paso dado en mi camino, y más, mucho más aún, lo hice todo a mi manera”.

El egoísmo es un enemigo de la sociedad, destruye el amor, confianza y lleva a la pérdida del respeto. Afecta las relaciones, ya que la persona egoísta se centra en ella misma y sus necesidades, sus emociones son negativas, tiene cambios bruscos de personalidad acompañados de ira y rabia; y aunque parece raro, es muy dependiente.

Una persona egoísta tiene personalidad narcisista, siempre quiere manipular y utilizar a las personas para su propio bien. Es fundamental hacerle saber lo tóxico de su comportamiento, las consecuencias de su conducta y que conozca sus límites. Hobbes define en su estudio de naturaleza humana que cada ser humano se percibe como el centro del mundo por la constitución de sus sentidos. Si estás pasando cualquier problema recuerda: “E invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás”: Salmo 50:15 RVR60.

De una manera u otra, el Señor va a responder, no será a tu manera, quizá ni a la mía, pero será a la manera de Dios. El egoísmo nos lleva a olvidar a aquellos que un día ayudaron, se dieron y ofrecieron todo para que usted llegue donde está. “El egoísmo enluta la amistad”: Luis Alberto Costales. Es tiempo de vivir en buena manera.