¡Dar es el resultado de amar!

“Nadie que haya dado lo mejor de sí mismo lo ha lamentado”: George Halas. Muchas veces buscamos el sentido de la vida, la cual adquiere significado cuando damos; todos los días lo vemos, personas ayudando y dando a gente desconocida y mayormente reconocida. La realidad es que el dar es una toma de decisión, la cual nos permite avanzar. Cuando lo logra se ve manifiesta la iniciativa, la cual nos proyecta hacia el futuro, siendo el motor de su propia vida, desarrolla la confianza en usted mismo y los demás, resalta el carisma de muchas personas y al final sus palabras y hechos se ven reflejados en resultados.

Cuando cultivas el hábito del dar tienes una victoria sobre el materialismo, sabemos que muchos creen la falacia de que la felicidad se puede comprar. Se puede ver en los programas de ventas que la felicidad puede ser comprada, si así fuera las personas con más dinero serían las más felices. Vivimos con lo que recibimos, pero disfrutamos más la vida con lo que damos. Dejemos que Dios guíe, forme y transforme, al final la recompensa será emocional, espiritual y material. Según el texto sagrado la Biblia, la palabra amor aparece más de 700 veces, la palabra orar más de 350 veces, pero la palabra dar aparece 2,000 veces; es evidente que la palabra dar tiene un misterio.

Por cultura, tradición y desarrollo nos enseñaron solo a recibir, pero usted se vuelve un inversionista. El dar crea una dinámica que activa un ciclo de bendición para su vida. “El alma generosa será prosperada y el que saciare, él también será saciado”, Proverbios 11:25 RVR60. Seguramente cuando das te hace sentir más útil, agradecido y puedes ayudar a cambiar vidas. Dios te amó tanto que él se dio a sí mismo por ti, el amor se expresa con hechos y tiene una constante que sigues amando y dando.