¡La influencia!

“No vayas donde guía el camino. Ve donde no hay camino y deja huella”, Ralph Waldo Emerson. Una de las tendencias muy significativas en la mercadotecnia de las redes sociales es la contratación de los influyentes (influencers).

Ellos reciben un salario para decir lo que piensan de productos, y otros acuden en masa a sus páginas; son usuarios que han establecido credibilidad en una industria correcta, tienen acceso a gran audiencia y normalmente persuaden a otros basándose en sus recomendaciones. Puede ser desde un bloguero hasta una celebridad o empresario en Internet, y su función es sacar el máximo rendimiento a un nicho para conseguir una amplia credibilidad.

El líder de todos los tiempos cuando dejó su ministerio en la Tierra en el año 33 de nuestra era, sus seguidores eran por lo menos ciento veinte hombres y mujeres; en la actualidad es un aproximado más de dos mil millones y otros millones consideran a Jesucristo como un profeta. No viajó más de 100 millas a la redonda, pero ha llegado a miles de kilómetros en el mundo entero; no podemos cuantificar lo que nuestro Señor Jesucristo hizo y sigue haciendo en el mundo entero.

El amor que ha inspirado, sanado y restaurado es la figura más influyente en la historia; Gandhi el líder hindú dijo: “No sé de nadie que haya hecho más por la humanidad que Jesús”. Son los padres, madres y abuelos que tienen la oportunidad de edificar carácter, esperanza y valentía en la vida de los niños, cada palabra o expresión facial, gesto o acción por parte de uno de los padres da un mensaje sobre su autoestima.

El mayor problema es que no se vive conforme a las enseñanzas que Jesús dejó, mencionó Gandhi; la relajación de la moralidad, individualidad y egoísmo humano predominan. Pero hay una influencia poderosa y es Jesucristo vivo y eterno, el cual puede cambiar todo para bien.