¿Podemos ser buenos?

En un sitio en la red sobre éxito y superación personal leí estas palabras de Eckhart Tolle sobre la bondad: “No podemos llegar a ser buenos esforzándonos por serlo, sino encontrando la bondad que mora en nosotros para dejarla salir”.

Pero, ¿verdaderamente podemos ser buenos? Según la Biblia, el ser humano es malo por naturaleza: “¿Quiere decir todo esto que nosotros, los judíos, somos mejores que los demás? ¡Claro que no! Como ya les dije, seamos judíos o no lo seamos, todos somos pecadores…

todos (nos hemos) vuelto malos” (Romanos 3:9-10, 12 TLA). Esto se confirma de cierta forma con las palabras de Jesús cuando, al ser llamado “bueno” por un hombre que lo buscó para preguntarle lo que debía hacer para heredar la vida eterna, Él le respondió: “¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo uno, Dios” (Mateo 10:17-18 NBLA), lo cual era una identificación para el hombre, pues al conocer la Escritura, como él mismo lo aseguró (v. 20), tendría que saber que solo Dios es bueno y, por ende, estaba aludiendo a la deidad de Jesús al llamarlo así.


¿A qué se llega con todo esto? Como bien dice Tolle, podemos ser buenos si encontramos la bondad que mora en nosotros o practicando los mandamientos al estilo del hombre que buscó a Jesús; pero nuestra esencia sigue siendo mala, es decir, que prefiere con mayor facilidad lo que es malo a lo que es bueno. Sin embargo, hay una forma de revertir eso: por medio del mismo Jesús. La Biblia también enseña que ahora Dios acepta a todos los que creen y confían en Jesucristo. Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.

Pero Él nos ama mucho y nos declara inocentes sin pedirnos nada a cambio. Por medio de Jesús nos ha librado de la consecuencia que merecía nuestra maldad (Romanos 3:21-31). ¿Podemos ser buenos entonces? Sí podemos, si creemos en que Jesús murió y resucitó por nosotros. ¡Feliz Sábado de Gloria!