Una vacuna para inmunizar la democracia

San Pedro Sula, Honduras

Los seres humanos solo estamos cómodos si existe una sensación permanente del control absoluto en cada acción emprendida en nuestras vidas, de lo contrario el subconsciente siempre forcejeará hacia la frustración, luego sigue la depresión, dos aspectos que por lo general nos encaminan al pos trauma, y es este al cual considero mucho más peligroso porque conduce el inconsciente a evadir escenarios o esquemas mentales que hacen revivir el trauma o escenarios retrospectivos que ocasionaron la frustración inicial.

Entonces no lo enfrentamos, evadimos y de esa forma tenemos “una mejor salud mental”, pero esa decisión en automático nos vuelve indiferentes, y dentro de ese entendimiento nos convierte en hombres felices dentro del entretenimiento, por ejemplo: el circo, en el fútbol, el cine en casa, los talk shows televisivos camuflados como informativos serios que contribuyen en la “formación de sociedades”, y claro, cumplen su cometido, forman y desforman culturas... Y así sucesivamente en búsqueda de salud mental, en la mayoría de casos, hace perder de vista los momentos precisos de la consecución de las cosas más importantes.

Pero en la vida siempre habrá oportunidades y es acá donde podemos marcar diferencias. Hasta ahora no he escuchado ni leído nada sorprendente dentro de ese reducto patriarcal o secuestro consumado de cada partido político en Honduras, vendido en tiempos modernos como democracia o dictadura, pues al final cada cargo de elección popular o legislativa llevará nombres y apellidos que se resumen al camuflaje utilizado para confundir a la presa.

A estas alturas y gracias a la abrumadora penetración de las redes sociales y los medios de comunicación responsables hasta cada rincón del país, la mayoría hemos aprendido un poco sobre los objetivos de la ciencia y sus grandes retos de crear una vacuna en tiempo récord para combatir la SARS-CoV-2 o Covid-19 y en todo este proceso entendimos que, por ejemplo: la vacuna Pfyzer Biontech tiene una efectividad del 95%, que la Moderna alcanza un 94.5%, la Sputnik V un 92% y la Oxford/AstraZéneca 70% y un 90% de resultado favorable en su combate al virus.

Hasta acá es la ciencia y su precisión intentando erradicar una pandemia, a diferencia de las democracias o dictaduras donde es usted y yo decidiendo los niveles de efectividad o en definitiva a quién vacunamos, pues no es la ciencia decidiendo qué suministrarnos o qué nivel de efectividad nos administran.

En un párrafo anterior me refería a la “Consecución de las cosas”, y es porque las cosas buenas y duraderas parten de esa premisa, aunque también el estructuralismo susceptible de las cosas malas son consecuentemente la consecución de algo; perverso, pero muy cotidiano y familiar como los virus, las bacterias y los millones de gérmenes, así es, por ejemplo la consecución de nuestro asfixiante mundo político estructurado en base a la visión y misión de cercenarnos los sueños y esperanzas, pero no todo está perdido, podemos replantear.

Pasaríamos indefinidamente y cada cuatro años destilando veneno hacia nuestra raza política, pero la pregunta es, ¿Qué estamos dispuestos a hacer de ahora en adelante?, porque ellos son solo apéndices nuestros, dirigen el país porque la mayoría de los hondureños deciden apenas una semana antes de las elecciones generales que el próximo gobernante y la consecución de su propuesta es fascinante porque fue armada en base a insultos, con rima y hasta con memes incluidos dirigidas hacia quien ostenta el cargo al cual tanto anhela llegar, entonces, quien más insultó durante cuatro años es el idóneo para gobernar la nación.

Amigos míos, la verdadera y genuina Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras, MACCIH, la verdadera auditoría social o la decisión de quién debe gobernarnos de ahora en adelante ya está instrumentalizada en nuestro sistema democrático y esas son las elecciones internas cada cuatro años, (14 de marzo), es aquí donde vía votaciones masivas y no más abstencionismo, que realmente se filtrará si el producto final para las elecciones generales de noviembre son personas honestas y capaces de reconstruir un país donde abunde trabajo y prosperidad.

... y no lo olvide, solo ejerciendo el sufragio recuperará el interés por cuidar las urnas o vigilar que los resultados sean lícitos, pero si ese día olvida la consecución de las cosas importantes por estar viendo desde la comodidad de su hogar los talk shows electorales televisados, simplemente sentenciará nuevamente su vida a cuatro años más destilando, y no cariño…