¿Previa cita?

Hace poco observé en un periódico estadounidense: “En estos comicios electorales se ha visto la arrogancia de un loco”. Me interesó la nota, pero supe que el redactor ignora que todo comicio es electoral, por lo que él cayó en redundancia, y lo correcto tuvo que haber sido “En estos comicios se ha visto la arrogancia de un loco”.

También he estado leyendo “Gran cantidad de barrios de Villanueva, Pimienta y Potrerillos están completamente llenos de agua producto de Eta y Iota”. Si algo está lleno significa que ya no cabe nada, que está ocupado por completo; luego, el enunciado correcto es “Gran cantidad de barrios de Villanueva, Pimienta y Potrerillos están llenos de agua producto de Eta y Iota”. Una diputada hondureña, muy dada a las cámaras, decía hace unos días: “El Presidente es mi amigo personal”, frase en la que eso de “personal” está de sobra, si es mi amigo se entiende que es de mi persona, ni modo que sea mi amigo personal de Juan José. Otra burda repetición suelo leerla y escucharla en boca de personas con alguna formación superior, como lo que dijo hace unos días un político de aldea: “En esta tragedia, todos y cada uno de nosotros debe solidarizarse con nuestros hermanos”, sé que el dirigente no tiene idea de que en ese “todos y cada uno de nosotros” está cometiendo una marcada redundancia, pues lo que resulta correcto es “En esta tragedia cada uno de nosotros debe solidarizarse con nuestros hermanos”, lo que da a entender que se refiere a “todos nosotros”.

Llamé a un nefrólogo, por cierto un caballero muy altivo en sus trato y antes de explicarle me aclaró que él atendía por previa cita; entiendo que toda cita es antes del evento, ni modo que me atiende y luego me da la cita. Escuché en la televisión algo sobre un accidente vial; el vocero policial explicaba que todo aquello había sido por un “error involuntario”, nadie comete errores voluntarios, estos son actos contingentes. Crudas redundancias.Puras redundancias.