Medidas de crecimiento sostenibles

Lo más importante para promover la inversión son las condiciones para la empresa en condiciones normales. Esto incluye la complejidad de los trámites, la arbitrariedad o proporción de la carga impositiva y las condiciones de financiamiento locales. Aun quienes acceden a regímenes especiales son afectados por estas condiciones

El 40.4% es la tasa de impuesto efectiva mínima que paga la renta de una empresa (25% Impuesto Sobre la Renta y 5% Aportación Solidaria), repartiendo la utilidad (10%) y considerando operaciones de tasa de seguridad de entrada o de salida (0.4%). Este cálculo no incluye las cargas colaterales que pueden darse por impuesto alternativo del activo neto y otros. Creyendo en la necesidad de responsabilidad fiscal, creemos que es correcto que las empresas cumplan con esta obligación; pero su magnitud nos hace pensar en si es conducente a la inversión en el país.

Es necesario reducir esta carga para hacer que el país sea más competitivo, sin sacrificar las finanzas públicas. Esto incluye mecanismos que premien la reinversión de utilidades en lugar de sacarlas, al dar una reducción en el impuesto que se pague por repartición de las mismas si estas se reinvierten en la empresa. El balance del impuesto se podría cobrar al salir de la misma.

Sin embargo, la mejor manera de ir disminuyendo la carga general es limitar los regímenes de exoneraciones y la evasión. Mientras una mayor proporción de las actividades económicas estén contribuyendo al fisco es menor la presión en las mismas. Esto debe ir acompañado de prudencia fiscal y debiese resultar en una reducción de la carga impositiva. Si sumamos medidas de reducción de tramitología y mejora de acceso al crédito, podemos hacer más atractiva la inversión y promover el crecimiento.