El único G10 análogo en Honduras

El Instituto Nacional de Estadísticas, INE, nos dice que en Honduras hay 1,682,385 jóvenes en edades de entre 20 y 29 años, de ellos un poco más del 60% son mujeres, según la proyección de esta dependencia oficial hasta hace 24 meses.

Después de décadas democráticas, los partidos políticos de minoría electoral claramente perdieron de vista el crecimiento demográfico y su desarrollo natural; con ello su norte para remozarse ante las nuevas generaciones.

Es evidente que desestimaron y aún ignoran su perla más valiosa, la evolución de la sociedad y sus aristas, por ejemplo: Aún no visualizan ni proponen algo concreto a los 3.4 millones de personas residiendo en el territorio nacional con edades entre 20 y 44 años, segmento que razona su voto, segmento que ejerce el sufragio por decisión y no por tradición.

Pero porqué hacer énfasis en los partidos de poca envergadura y no en los tradicionales que ostentan regularmente el poder, pues estos aún siguen sumando miles de votos por injerencia familiar, no tanto porque de los partidos políticos se desprenda una propuesta atractiva y convincente para la juventud.

Sin duda, ahí sigue estando todo un potencial electoral. El punto acá es entender qué piensan los jóvenes, qué quieren, cómo sueñan a su nación, a qué aspiran, cuál es su país ideal, qué papel les gustaría asumir en la sociedad, y así una serie de interrogantes que nadie a nivel político ha buscado responder de forma concreta.

Y porqué buscar respuestas a nivel político, pues en una nación como la nuestra la mayoría de cosas parten de este entorno; se cifran muchas esperanzas en la democracia, y es lógico, de acá depende la estabilidad en todo sentido, la seguridad jurídica y por ende la atracción de inversiones internacionales, por ejemplo.

Si nos sumergimos más allá de la propuesta y compromiso somero del Partido Nacional, Partido Liberal y el Partido Libertad y Refundación, LIBRE, para estos más de un millón y medio de jóvenes, también es casi inexistente una agenda atractiva de parte del G10, el grupo de los 10 partidos políticos longevos y algunos recién inscritos, pero que deambulan muy lejos de convertirse en destinos de fe y esperanza para las nuevas generaciones.

Entre ellos están Innovación y Unidad (PINU), Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), Unificación Democrática de Honduras (UD), Frente Amplio (Faper), Partido Anticorrupción (PAC), Alianza Patriótica, Vamos, Nueva Ruta, Partido Salvador de Honduras (PSH) y Partido Liberación Democrática de Honduras (Lidehr).

No cabe duda que la juventud hondureña ha rebasado sus demandas, es una generación exigente, sueña cosas mejores y a veces lejanas, es una generación minimalista que habla poco, pero decide rápido y lo hace en grande, es aventurera, repele el límite y a veces irreverente.

Así de mayúsculos son los retos para quienes buscan volver atractiva su gobernabilidad. Les queda mucho trecho para alcanzar su convencimiento, de eso no hay duda, pues solo deben hacer un alto en casa y escuchar que nuestra juventud ve a Honduras bella para pasear, más no para vivir en ella; entonces ¡políticos!, enfrente tienen un reto lindo para lograr la atención del ya presente y por supuesto futuro de nuestro país: ¡la juventud!