Debate normal

Amainó la tormenta con rayos y truenos y el clima en el debate de los aspirantes a vicepresidentes norteamericanos mostró la racionalidad, el respeto y la claridad de ideas, por lo que las interrupciones y los insultos estuvieron ausentes.

Cada quien es como es y como desea que los demás lo acepten con un sí o sí. Claro que hecha presente la normalidad en el planteamiento de ideas y señalamientos apareció de inmediato el ya “recuperado” titular de la Casa Blanca con un rotundo: “No voy a hacer un debate virtual… Debatir no es eso”. El presidente Trump cuando hoy repica y mañana dobla, el no de hoy es probable sí de mañana.


Pero volvamos a la escena con la demócrata Kamala Harris y su contrincante republicano Mike Pence con medidas de seguridad tras el reciente caso de plagio masivo en un acto en la Casa Blanca. Un llamado de atención serio y contundente de la periodista moderadora logró crear un ambiente propicio: “Queremos que este sea un debate animado, pero los estadounidenses merecen una discusión cívica. Vivimos tiempos tumultuosos, pero es posible tener un intercambio respetuoso”.


Y se iniciaron las intervenciones de un lado y otro. El primer dardo, con toda lógica en la oposición, sonó fuerte, “esta administración ha perdido el derecho a ser reelegida”, al adentrarse en el análisis de la gestión de la pandemia, “el mayor fracaso de la historia de una administración de Estados Unidos”.


La respuesta del vicepresidente republicano, aspirante a la reelección, no se hizo esperar. “Deje de hacer política con las vidas de la gente… El plan Biden se parece muchísimo al del presidente Trump”. Y con certero cañonazo remató el tema del contagio, con más de 200,000 muertos y millones de enfermos, al acusar a Harris de “socavar la confianza” en la vacuna que entra en la campaña electoral como gran bandera del presidente.


La situación económica con telón de fondo la relación comercial con China, el desempleo y la reforma fiscal fue el segundo tema. Las informaciones más recientes no favorecen a los republicanos, con un índice de paro de casi 8%.

El producto interno bruto se hundió un 31%, porcentaje récord, tres veces superior a la caída en 1958, en el gobierno de Dwight Eisenhower. La reacción inmediata del Departamento de Comercio dijo que el indicador será positivo a final de mes, vísperas de las elecciones. “Un debate normal” fue la calificación positiva del debate de la noche del miércoles que fortalece la posición de los demócratas en las encuestas.