Pinocho y el noviazgo

Fue una lástima que el papado de Juan Pablo I (Albino Luciani) fuera tan corto. 33 días como papa bastaron para que el mundo conociera y amara al “papa de la sonrisa”.

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Fue una lástima que el papado de Juan Pablo I (Albino Luciani) fuera tan corto. 33 días como papa bastaron para que el mundo conociera y amara al “papa de la sonrisa”. Por supuesto era muy conocido desde antes, cuando era patriarca de Venecia, Italia. También se le recuerda como un gran catequista.

Pues bien, siendo patriarca de Venecia escribió una serie de cuarenta cartas dirigidas a personajes de la historia y de la literatura universal, entre ellos al mismo Jesús, a Dickens, a Mark Twain, etc. Y también le escribió a personajes del mundo de la literatura, como por ejemplo, el mismísimo Pinocho, de quien seguramente recuerdas sus aventuras. Se han hecho películas y caricaturas a partir de las aventuras de Pinocho.

En esa carta, titulada Cuando te enamores, el Papa cuenta que se identificaba con Pinocho (símbolo de la niñez) al recordar su propia infancia. Pero ahora el Papa, ya mayor, le dice a Pinocho que se identifica más con sus consejeros (Gepeto, Pepito Grillo) y le da a Pinocho una serie de consejos para cuando entre a la adolescencia. Ya no será un niño ni le gustarán las cosas de niños, pero tampoco será todavía un hombre. A esta etapa se le llama adolescencia.

Así el cardenal Luciani le da consejos a Pinocho (o sea, a todos los jóvenes del mundo) y les dice que los adolescentes no sólo sueñan con un automóvil, sino con un garaje de autos, la autoselección, la autodecisión, el autogobierno, la autocomplacencia, es decir, la autonomía. El Papa advierte sobre esto a Pinocho diciéndole que está bien buscar la autonomía, pero paso a paso, sin saltos ni quemando etapas.

En el centro de la carta le dice a Pinocho que se enamorará y que seguramente se desenamorará. El noviazgo, le dice, debes vivirlo de una manera bella, pura. Hay una frase en la carta que dice: “Los jóvenes no deben aceptar una moral permisiva. Los jóvenes deben amar con A mayúscula, hermoso como una flor, precioso como una joya, y no vulgar como un fondo de vaso”.

Termina diciendo el cardenal Luciani algo muy importante: “Y si un día tienes novia Pinocho (o esposa, añado yo), respétala. Defiéndela de ti mismo”.

Se ha comercializado tanto el Día del Amor y la Amistad, creo que el mejor regalo es recordar el consejo del cardenal Luciani. Vivir el noviazgo y el matrimonio como un regalo de amor y mutuo respeto (Ef 5, 35-32).

La Prensa