Hackear el cerebro

Cada día encontramos nuevas evidencias científicas sobre la plasticidad del cerebro. ¿Qué significa esto? Los seres humanos podemos reinventarnos y crear nuevas realidades porque el cerebro está preparado para adaptarse a los cambios a partir de pensamientos, experiencias o decisiones.

Investigadores analizaron la estructura cerebral de 11 astronautas rusos, durante 171 días en el espacio, a través de resonancias magnéticas. La neuroplasticidad permitió adaptar las estrategias motoras de los astronautas. Además, la materia gris total no disminuyó después del regreso a la Tierra, sino que se redistribuyó en el cerebro.

Con los pies ya firmes en la tierra debemos convertirnos en programadores conscientes del cerebro para liderar nuestra vida, disminuir el estrés y vivir en paz. Aprender que los pensamientos pueden cambiar el cerebro, la biología y la vida es un descubrimiento extraordinario que empodera y abre una gran ventana de posibilidades. El médico Joe Dispenza asegura: “Si quieres un nuevo resultado tendrás que romper el hábito de ser tú y reinventar un nuevo tú́”. Muchos quieren cambiar su realidad, pero condicionan el cambio a las circunstancias. Sin embargo, el cambio llega de adentro hacia afuera y de manera consciente.

Tenemos unos 70,000 pensamientos diarios. Si estos son los mismos todos los días, y si una parte de la biología depende de las emociones, entonces difícilmente podrán producirse cambios. Cambiar la mente, por tanto, es hacer que “corra” un programa diferente en el cerebro. ¿Cómo? Añadiendo información nueva, deshaciéndonos de lo inservible, viviendo nuevas experiencias y saliendo de la zona de confort. Los estudios demuestran que la emoción, el deporte, la sorpresa y la experimentación son ingredientes necesarios para sumar conocimiento. Cuando estimulamos el cerebro para aprender más y nos emocionamos con la tarea nos preparamos para el cambio.