¡Las dos caras de la moneda!

“La conducta privada de un hombre no puede ser separada de su conducta pública; son dos caras de una misma moneda”. Cicerón.

Esta temporada de pandemia nos hace reflexionar que la vida nos ofrece momentos duros y oscuros llenos de temor, depresión, desánimo y dudas de poder avanzar y a veces muchos están ciegos ignorando la luz que pueda dar una guía para el destino.

Lo importante es saber leer e interpretar; la realidad es que vivimos un mundo, visible e invisible, natural y espiritual, racional e irracional; viviendo como lo menciona Víctor Frankl un “vacío existencial”.

Nos ha tocado reír y llorar, dormir y pasar noches largas sin poder conciliar sueño.

Quizá para muchos ha sido solo un momento para descansar más en casa y no hay problema quedarse en casa si es grande, cómoda y favorable, pero si en una casa viven cinco personas y hay limitaciones no solo de espacio, sino económica y por encima la crisis de salud es para ver que la moneda está tirada al aire; pero la realidad es que todos vemos caras en la calle, unos haciendo muecas, otros en silencio y otros esperando que la moneda tenga solo una cara y no la cruz.

La realidad es que muchos aprovechan estos tiempos para especular y adular diciendo que todo esto es juicio de Dios; él puede hacerlo con juicios destructivos como el de Sodoma y Gomorra, o puede vencer el mal con el bien.

“No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” Romanos 12:21. Pero “La misericordia de Dios triunfa sobre el juicio”.

Santiago 2:13. Los días serían acortados, dice el libro de Mateo 24; ha llegado la hora final y la moneda está en el aire. En la moneda del cielo hay dos caras: fe y obediencia, gracia y misericordia, él pagó sus deudas en lo moral, material y espiritual.