Lo que haya

En estos tiempos de la pandemia de coronavirus, las conductas de muchas personas han cambiado en diferentes aspectos, hasta en las exigencias o rechazos de los alimentos, los que se han controlado y hasta desaparecido, especialmente en los hogares.

Pues debido a la crisis económica por la cual atraviesan los hondureños, el menú caprichoso y exigente, donde antes de este fenómeno de la crisis sanitaria eran despreciados algunos tipos de comidas, ya no existe. Hoy es común la confirmación de “lo que haya” o “lo que me ponga”, cuando el ama de casa dice qué te sirvo en el desayuno, almuerzo o cena.

Pues la verdad que muchas comidas tradicionales de platos suculentos han desaparecido, en la clase media especialmente, y las dietas alimenticias se han vuelto con medida, pues las grandes porciones para una sola persona ahora se han dividido para varias.

Están de moda las comidas rápidas caseras para que dure más la provisión y el gas. Algo importante es que la costumbre de botar la comida sobrante no se está dando, o se la come el perro de la casa, que también ha dejado de comer fino concentrado.

Hay familias pequeñas que han dejado de cocinar y sus alimentos son pedidos a cualquier centro de venta de comidas rápidas, y solamente es cuestión de esperar el pito de una moto en el portón del apartamento.

Las familias de poder económico nunca han tenido el problema de la falta de alimentos y, con estos más de cuatro meses que lleva la cuarentena, la mayoría más bien han subido de peso.

Las peores consecuencias de esta crisis de salud y económica la sufren los que siempre han comido salteado, y saber que son la mayoría de los 9,300,000 habitantes, con un porcentaje aproximado del 64%, en un país llamado Honduras.