Científicos hondureños

En Honduras no podemos hablar de una media, estadísticamente hablando, respecto al número de científicos que tenemos por el número de habitantes, ya que nuestra pobreza en este campo es muy grande. Los países que más científicos poseen lideran el mundo, por ejemplo, Israel encabeza la media mundial del número de científicos en el mundo que tiene por cada 10,000 trabajadores, muy por delante de los Estados Unidos.

Y cuando la necesidad se vuelve más que en sentimiento una urgencia, la necesidad de gente de ciencia en nuestro país ha quedado más que evidente con la pandemia del covid 19; pero tenemos que destacar el papel determinante que ha tenido el escaso y débil saldo científico, pues aunque tan poco ha brindado una orientación y ayuda tan oportuna, que destaca el papel de los científicos de la Unah, pero también pone de manifiesto la poca inversión en ciencia e investigación que tienen las universidades privadas, donde en algunos casos es inexistente.

El científico hondureño Marco Tulio Medina junto con su equipo puso al servicio de la nación su conocimiento científico y su orientación para enfrentar esta pandemia, que junto con los médicos hondureños han jugado el papel más destacado en toda esta crisis, muy a pesar de las carencias del sistema de salud pública; pero lo cierto es que sus aportes han sido fundamentales para enfrentar esta crisis y, pasada la tormenta, el país debería destinar una buena cantidad de recursos a la academia y la investigación científica pública.

Sabemos que mientras el mundo corre contrarreloj por una vacuna contra el virus, en nuestro país apenas gotea el conocimiento científico, pero que lo poco que tenemos nos ha mostrado la capacidad y el talento hondureño, que a nivel internacional tiene nombre y apellido, Salvador Moncada. No hablamos todavía el lenguaje científico, pero sabemos que el apoyo es fundamental para desarrollar la ciencia y que, en la mayoría de las veces, este apoyo deviene del arraigo educativo y cultural que tienen los líderes políticos.

Tenemos jóvenes muy talentosos en el campo de las matemáticas y desarrolladores de aplicaciones tecnológicas, pero no existe la promoción y el apoyo necesario para que estas ideas prosperen, como también tenemos el problema de las limitaciones en los campos de la investigación científica. Ya a nivel de ciencia, el país podría recibir grandes aportes de campos de investigación científica hasta ahora inexplorados en Honduras, como el derecho.

El doctor Marco Tulio Medina y el científico hondureño Salvador Moncada dejan entrever claramente la fotografía completa del campo científico en el mundo, ya que tiene muchos matices y el crédito por los logros científicos no se los puede atribuir un país en particular, sino una mezcla de capacidad y apoyo que en su momento determinaron el crecimiento de los hombres de ciencia.