La relación del doctor Matheu

Ante el artículo del jueves reaccionó vivamente José Manuel Matheu. Empezó descalificándome. “Te admiré la valentía a principio de los 80 y ahora me preocupa tu senilidad o tu intencionado parcialismo a defender siempre y tratar de tapar de una manera a veces elegante y a veces burda, las fallas de este Gobierno que tu particularmente bien conoces; pero que nunca públicamente reconocerás.

Soy directo como siempre lo he sido, sigue siendo el galeno amigo, no tengo cola que me pisen, sé de mis fallas como médico y sé bien lo que he hecho y tratado de servir a lo largo de más de tres décadas.

Ninguno de los que firmamos esa nota se hizo rico, robándole al erario, yo he visto con calidad y calidez a muchos más pacientes que los que me tocarían, yo he conseguido a lo largo de los años equipos y materiales para el hospital en que trabajo, y tu propio amigo Carlos Flores te podrá corroborar que le dije que donara los 100,000 lempiras que él me iba a pagar por atenderlo después de su accidente en 1977, y que eran mis honorarios ganados honradamente y con calidad, pero se los doné (sin hacer aspavientos) al pueblo por el que ahora clamamos.

El qué como médicos responsables hayamos hecho una nota planteando los problemas médicos y a la vez proponiendo opciones que ningún asalariado periodista o analista se atreve a hacer no significa que seamos tan miopes como el Gobierno y muchos otros de pensamiento simplista creen; y claro que podemos con capacidad y altura discutir no solo de temas médicos, pues aunque te cueste creerlo también nos encanta leer – no solo de Medicina—y al igual que yo, muchos otros médicos nos hemos formado en otros campos, a diferencia de los que llegan a presidentes o diputados y que tu sabrás porque, defiendes.

Cuando lo desees podemos hablar de teorías económicas, de planteamientos dialécticos, de opresión y represión, de justicia e injusticia, de impunidad y corrupción, de cajas chinas, de despilfarro y robo descarado de presupuestos, de compra y venta de conciencias, de inoperancia e incompetencia, de inequidad en los impuestos, de injustas exoneraciones y falsificados incentivos a la producción, de bonos compraconciencia, de la importancia de las remesas y el pobre trato que el Gobierno provee a quienes las envían, del verdadero tipo de seguridad social que a estos compatriotas, o de lo que te venga en gana discutir.

Pero muy claro debe quedarte que jamás aceptaremos ser culpables de las metidas de pata de un Gobierno mediocre, politiquero y saqueador que empezó mal manejando esta pandemia, excluyendo al que por lógica sería el primer centro de contacto de los pacientes con covid en Tegucigalpa, como lo es el Hospital Escuela. Actualiza tu pensamiento y no veas a todos los médicos como simples chamanes con un título que les da licencia para tratar enfermedades. Buen día y mayor lucidez en tu pensamiento”. Excelente cátedra para la lucidez. Y gratis