¡Suerte que llegaron los lobos!

Mary era la esposa de un cazador en las inhóspitas tierras de la Alaska de principios del siglo veinte. Una tarde dejaron a sus tres pequeños hijos encerrados en la cabaña mientras bajaban al pueblo en busca de provisiones. En la tienda se enteraron de una feroz manada de lobos que merodeaban en su camino de regreso. El tendero les ofreció hospedarlos, ya que estaba cayendo la noche; pero Mary, que pensó en sus hijos, decidió regresar. Así, junto con Jack, su esposo, subieron al trineo y los perros alaskán nerviosos empezaron a jalarlo. ¿Cómo actuaban los lobos? Los más jóvenes asediaban a esos perros haciéndolos correr hasta que cayeran exhaustos. Entonces, la jauría entera caía sobre las provisiones del trineo, atacando a sus ocupantes. La mujer oraba, pidiéndole a Dios apartar aquellos feroces animales de su camino; pero los lobos aparecieron, y Jack, desesperado, usaba el látigo para apartarlos. El trineo inició una loca carrera por el bosque. Las curvas apenas podían tomarse sin volcar el trineo. Mary oraba asustada ¡Oh Dios mío! ¡Aparta esos lobos! Pero parecía que sus oraciones no eran escuchadas. De pronto se dieron cuenta de que ya estaban subiendo la colina. Del otro lado estaba su casa y en ella su salvación, pero los jóvenes lobos seguían en su tenaz labor de agotar a los perros. Cuando el trineo inició el descenso vieron una luz brillante, muy intensa, a la que se acercaba rápidamente. Los lobos comprendieron que por alguna razón habían perdido, y empezaron a retirarse. ¿Qué era aquella luz? ¡Su cabaña que estaba en llamas! Los vecinos trataban de apagarla como podían, creyéndola vacía. Mary y Jack botaron la puerta y sacaron a los niños, algo sofocados por el humo, pero sanos y salvos. Fue entonces cuando aquella mujer comprendió por qué Dios le había mandado los lobos. Sin ellos, nunca hubieran hecho el camino en tan corto tiempo.

¿Entenderemos usted y yo por qué Dios pone ciertos “lobos” en nuestro camino?

LO NEGATIVO: Siempre renegar de la situación, del confinamiento, del coronavirus.

LO POSITIVO: Ver más allá de la situación de las dificultades, ver las oportunidades.