Circos del COVID-19

La pandemia global del COVID-19 ha modificado por completo las agendas mundiales: los Estados, los Gobiernos, las corporaciones, la educación, el sistema sanitario, la economía, el comercio en todos sus niveles y la cotidianeidad particular del ciudadano. Sin embargo, esta circunstancia también está proveyendo el escenario idóneo para los grandes circos, que puestos en escena desvían la atención de lo importante para enfocar la vista en nimiedades y puerilidades absolutamente vagas y sin trascendencia. Un ejemplo de ello es la excesiva importancia mediática y digital al baile de un miembro de las Fuerzas Armadas que fue dado de baja por mover el cuerpo al ritmo de música rabisalsera, haciéndose viral en las redes sociales de los incautos.

Eso por supuesto es la estrategia que sigue el guion del Estado fallido, que se aprovecha de cualquier ardid para que el pueblo se olvide de lo que se emana de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, de los altísimos y corruptos salarios de los funcionarios de Sinager y de la falsedad ignominiosa de los datos compartidos de los contagiados de COVID-19. Así que los estratagemas de la antigua Roma de ofrecer Panem et circenses (pan y circo) siguen tan vigentes hoy como lo fue para los emperadores corruptos de antaño; un poco de entretenimiento para convertir a las masas en enclenques títeres que se mueven al tono de los aciagos hilos “tictosos” del “tra”.

En esta arena circense sobran los actos teatrales de aprendices de histriones que siguen un libreto muy mal escrito y que no aporta en la historia republicana: diputados en estado etílico que hacen desorden en las calles, compras de respiradores artificiales incompletos que traen perjuicio a la economía nacional, un nuevo Código Penal señalado y aprobado en la bataola de la controversia.

Así que no se sorprenda si al día de mañana siguen proliferando iluminados proponiendo levantamientos “inteligentes” de cuarentena, solicitando nuevos millones en préstamo y creando escenarios donde como siempre el domador de leones, autor de los guiones ocultos, seguirá haciendo de las suyas.