Sociedad trendy

Las sociedades siempre han sucumbido a la moda en cualquier época, entendiendo por moda “Gusto, costumbre o uso, o conjunto de ellos, propios de un grupo, un período de tiempo o un lugar determinados”.

La moda se refiere al vestir, al comer, inclusive a las conductas. Nuestra sociedad desde siempre se ha inclinado por lo de moda o, en palabras actuales, por lo “trendy”. Estas conductas han venido a enfrentar generaciones, ya que las de antes se resisten a esos conceptos y las actuales desbordan satisfacción.
A continuación mencionaremos algunas:

El senior entrance y color day en escuelas y colegios, una muestra de que la frivolidad puede ser aceptada y que puedes romper las reglas si pagas.

Los regalos de fiestas de cumpleaños, bodas, hasta las piñatas son ahora en efectivo en un sobre. Show me the money.

Las bodas se hacen con el instrumento legal de los bienes separados, dividiendo desde el inicio lo que se espera dure para siempre.

La embarazada ahora descubre el género de su bebé en el gender reveal party, un evento único, íntimo, privado de una pareja se volvió un espectáculo.

La mina de oro de las escuelas con el down payment para reservar el cupo en sus instituciones hasta de los no nacidos. Y ningún Gobierno regula la legalidad de ese cobro.

Gimnasios llenos con membresías anuales y tarifas altísimas, cirugías plásticas pagaderas en planes de pago de tarjetas de crédito, la keto diet. El culto exagerado a la belleza eterna.

Combos agrandados y los cubetazos, la oferta de moda para una generación necesitada de comida y alcohol a discreción.

El pollo chuco y superchuco, platillos que vinieron a llenar una necesidad en la oferta gourmet del país para los de paladar fino y amantes de la buena mesa.

Baby showers para mujeres y chupi showers para hombres.

Sugar daddys y sugar mommys, un concepto actualizado del libre comercio.El infaltable Yeti ahora hasta en eventos sociales y discos.

Parejas y bodas por internet. El sello indiscutible de esta generación, el espacio virtual, es ahora fuente de amor.

La lista es interminable. Los de mayor edad tragan duro, ya que han vivido tiempos mejores y comparan, y los más jóvenes rebosan placer desdeñando el pasado. Nunca antes la brecha de generaciones había sido tan caótica. Es el 2020 old timers.