¿Irán a guerra?

Apenas en los albores del nuevo año y los asuntos no han ido de la mejor manera: el nivel de tensión en las milenarias tierras de Oriente Medio está pasando a un peligroso y mayor nivel de ofensas y agresiones.

Después de que en décadas anteriores la República Islámica de Irán fuese un aliado estratégico de Estados Unidos, hoy es todo lo contrario, el Estado aludido se convirtió en un enemigo al cual Washington le ha puesto el ojo como un rival del cual tener extremo cuidado en la tierra minada del Oriente Medio.

Luego que la embajada norteamericana fuese atacada en Bagdad en los últimos días de 2019, Trump encontró el escenario perfecto para justificar el atroz ataque a un alto general iraní que fue eliminado con fuerza militar poderosa.

El ataque le “sirve” a Trump -entre otras cosas- para mostrar autoridad y beligerancia armamentista en la zona más conflictiva del mundo después de que hace unas semanas Irán hiciera ensayos y ejercicios militares en conjunto con China; y a nivel interno, levantar el ánimo “nacionalista” de los norteamericanos en un año que busca su reelección presidencial afrontando en las próximas semanas un juicio político por abuso de autoridad ante el Senado.

Así que las piezas del ajedrez se mueven siempre con dobles intenciones, cada movimiento genera reacción y pretende poner en jaque mate al oponente. En este caso, Irán ha prometido venganza por la muerte del general Qasem Soleimani, amenaza que debe tomarse con la mayor seriedad posible, pues el país asiático ha enriquecido uranio más allá de lo permitido, lo cual muy probablemente le ha generado armas nucleares de alcance insospechado.

Por ahora, y solo por ahora quizás no se desate una guerra convencional entre los estados aludidos, pues el inicio de un conflicto a mayor escala indefectiblemente arrastraría al campo de batalla a China, Rusia, Israel, Arabia Saudita, Inglaterra, Francia, y todos los países que tienen intereses petroleros en la región; y ello es un riesgo demasiado alto y delicado al cual EEUU e Irán no están listos para afrontar.