Prevenir el dengue

Solo en este año 2019 la emergencia sanitaria provocada por el dengue apagó la vida de más de 170 compatriotas, quienes lamentablemente sucumbieron ante este virus que atacó sin misericordia a un sector de la población.

Dicha cifra es la oficial, quizás la maquillada por el Estado para no alarmar a la ciudadanía, pero la realidad de los casos puede ser aún mayor por todas aquellas personas que no asisten al centro médico público y por tanto no se contabilizan en las cifras oficiales.

Es responsabilidad primaria del Estado a través de la Secretaría de Salud iniciar sin más retardo desde finales de este año la ejecución e implementación de todas las medidas preventivas posibles a fin de evitar que en 2020 tengamos que padecer una crisis igual o mayor.

Por supuesto que no todo se carga o se imputa al Estado, la ciudadanía juega un rol vital en esa prevención no bajando la guardia en la lucha frontal contra los zancudos a través de la higiene y limpieza permanente de todos aquellos lugares que potencialmente se pueden convertir en focos de contaminación y por tanto criaderos del temido insecto.

Que la fantasía y superficialidad de las luces navideñas no desenfoquen nuestra visión de realizar campañas reales de prevención a fin de que lo bien hecho ahora nos brinde la victoria en el mañana; solo adoptando una conducta preventiva y no reactiva es que tendremos éxito en esta lucha sanitaria. Que algo tan pequeño como un zancudo no se convierta en un temible gigante amenazando y atacando a niños, jóvenes y adultos.

Este es el tiempo para que estudiantes, profesionales, madres, padres, políticos, alcen su voz en las diferentes esferas de influencia y tomen acción contra este pequeño animal que puede ser una gran amenaza. Que nuestras acciones contra el zancudo sean más fuertes y efectivas que el veneno que porta dentro de él, no permitamos que el zumbido nos aturda dejándonos en inacción.