Ministros usurpadores

Gran escándalo ha provocado el alto índice de reprobación en la prueba de aptitudes y competencias básicas por parte de los 22,221 docentes, donde solamente el 11% logró el 75% y arriba de esta nota base para lograr una plaza en el sistema educativo público de Honduras.

Este porcentaje ha sido similar o incluso menor en años anteriores por diversos factores, debido a los distintos Gobiernos que aprueban presupuestos pírricos para el sector educación, debido a que el sistema educativo en todos los niveles está politizado. Y la principal muestra es que el anterior ministro de Educación en Honduras fue el agrónomo Marlon Escoto y el actual es otro agrónomo, Arnaldo Bueso. Inaudito y un abuso que a estos dos profesionales del bosque los nombren por motivos políticos a como dé lugar y no importando cuáles son sus competencias.

Esta deficiencia viene desde el sistema escolar, donde más de dos millones de niños reciben clases en condiciones paupérrimas, debido al mal estado de las escuelas y, entre ellos, un sinnúmero de escolares con diferentes problemas de salud y recursos económicos. De igual manera en el nivel secundario, donde la educación pública ha sido superada por el sistema privado, y en los niveles superiores es sorprendente, ya que solamente hay dos universidades públicas, la Unah y la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, y cualquier cantidad de universidades privadas.

En Honduras desaparecieron los centros especiales del magisterio, donde se graduaban profesionales con las competencias adecuadas para ejercer la docencia en el país y luego estudiaban Pedagogía en los centros superiores.

Estos concursos de plazas para docentes siempre han estado manoseados por los políticos de turno de los diferentes partidos, en especial de los tradicionales, y, como muestra, una pedagoga en el Ministerio de Salud y un agrónomo en Educación en un país llamado Honduras.