Mujeres diputadas, ¿qué hacen?

Sin duda alguna, la política no escapa a las modas, hay modas en todos los aspectos de la vida. Todo depende del son que se toque en el momento, así surgirán los movimientos sociales, económicos o políticos. La moda de las mujeres en el poder político parece que se ha diluido, como diluido está el trabajo que hacen aquellas que se convirtieron en diputadas y están en cargos importantes en el Estado; pero no han hecho mayores progresos por las mujeres.

Haciendo con lo poco. Es muy conocido el trabajo de la diputada Doris Gutiérrez por las mujeres en la capital, pero fuera de eso no vemos una proyección seria con propuestas concretas, con planes incluyentes de las mujeres diputadas, en un momento en que aumentan los feminicidios, en momentos en que la violencia doméstica se ha convertido en una verdadera epidemia. El trabajo de las legisladoras se ha quedado estancado entre las luchas partidistas en el Congreso, sin que tengamos, como pensábamos en un principio que habría, un bloque de mujeres diputadas luchando por los intereses del género.

Será verdad entonces que las mujeres se odian más entre sí mismas que lo que no se quieren con los hombres, pues al parecer, aunque comparten el género y sus problemas, las diputadas del Congreso Nacional no logran unificar posiciones y propuestas para combatir las muertes de mujeres y parar la violencia doméstica; lo que es más en la nueva legislación penal, las disposiciones que penalizan la violencia contra las mujeres se ha visto disminuida, sin que las mujeres diputadas levanten su voz para reclamar mayores castigos y más enérgicas sentencias contra los abusadores.

Hay diputadas, hay magistradas, hay ministras, no sé si alcaldesas, pero por lo visto el problema no es de género, sino de conciencia. Porque hoy que tenemos mujeres que legislan, mujeres que juzgan y mujeres que administran el presupuesto nacional es cuando las mujeres se ven más expuestas y vulnerables a la violencia, al maltrato y a la muerte. Será que se odian entre ellas mismas. ¿Qué es lo que están demostrando las mujeres en el poder? Que no es lo mismo mecer la cuna que tejer los hilos del poder.

A qué apelarán ahora en la próxima campaña para obtener el voto y la equidad de género en los cargos públicos si su producción legislativa no varía mucho ni en cantidad ni en calidad con la de los diputados varones. En La Ceiba, una mujer y jueza literalmente se lanzó sobre una patrulla policial para exigir lo mínimo para cualquier mujer, justicia, y esto a pesar de que ella misma representa la justicia; empero, su grito no se escucha, su clamor no llega a ningún oído; ni de las mujeres juezas, mujeres magistradas o las mujeres compañeras de judicatura. Así están de indiferentes las mujeres a sus propios problemas y desafíos.