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Finalidad del comunicador

En este mundo tan convulsionado actualmente por la violencia, por la carencia de valores, por el crimen y el terrorismo, es natural y obligatorio buscar nuevamente las bases morales y religiosas que parecen haberse perdido u olvidado, para encontrar allí una fuente de inspiración, de paz, de amor a los demás, y que contribuyan a propiciar un cambio de estructuras.

Pero, ¿dónde encontrar esta orientación moral y religiosa que nos ayude a salir del materialismo y del egoísmo, si los medios de comunicación social, que tienen tanta influencia sobre la opinión pública, se ocupan muy poco de brindar esta educación y de llenar esta necesidad? Una conciencia ética y religiosa es fundamental, pero lo es aún más para aquellos individuos que ejercen cierto poder político o económico, ya que al poseer conceptos y principios bien definidos, harían un mundo diferente. Y es aquí donde estriba lo intrascendente de nuestra prensa.

Esta escasez de formación ética y orientación religiosa en los medios informativos, debe cuestionarnos a todos los comunicadores sociales, sobre si estamos cumpliendo o no esta finalidad del periodismo, si estamos contribuyendo a edificar un mundo mejor, con valores morales y cristianos, con objetividad y profesionalismo en sus más altos niveles.

Si el resultado de nuestro examen fuera positivo, felicitaciones a todos...Si el resultado, en cambio, fuese negativo, pobres de nosotros, porque cuando nos pidan cuenta de nuestros talentos, de cómo los empleamos o el uso indebido que les dimos, ya será muy tarde. Hemos fallado y tenemos la culpa de que las generaciones nuevas las hemos formado con otros ídolos y valores trastocados. No obstante, podemos hacer mucho todavía para rectificar, actuar rápidamente en nuestra profesión de comunicadores, actuemos de ahora en adelante con la finalidad de proporcionar a nuestros receptores, aquellos cánones y normas que los hagan mejores personas para edificar comunidades ejemplares de convivencia y amor fraterno, de preocupación y proyección social.

¿Estoy dispuesto a cumplir con la finalidad del comunicador?