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Argentina, freno a la crisis

El Gobierno de Argentina buscará poner freno a la espiral de la crisis desencadenada tras la derrota del oficialismo en las primarias y que tornó a agosto en uno de los peores meses para los mercados financieros locales que se recuerden desde la crisis de 2001.

El “agosto negro” arrojó resultados lapidarios: las acciones líderes se desplomaron un 41.5%, los bonos se derrumbaron un 55% en promedio, el precio del dólar en la plaza cambiaria local saltó un 35.8 % y el índice de riesgo país trepó un 224%, hasta los 2,532 puntos básicos, su máximo nivel desde 2005.

Los inversores están en “modo pánico” desde las primarias celebradas hace tres semanas, con un resultado que ni las encuestas ni sus propios protagonistas esperaban: el peronista Alberto Fernández, candidato presidencial del Frente de Todos, arrasó con el 47.78 % de los votos y quedó cómodamente posicionado para los comicios generales del 27 de octubre. Desde el “golpazo” de las primarias, tal como lo definió Macri, el fuego cruzado entre oficialismo y oposición no ha hecho más que crispar aún más a los mercados, que solo se han dado alguna jornada excepcional de alivio cuando los candidatos dieron algunas señales conciliadoras que pronto se diluyeron.

En agosto, las reservas monetarias de Argentina cayeron en 13,793 millones de dólares, hasta los 54,098 millones. Según datos de la consultora Ledesma, buena parte de esta sangría se explica por los 2,038 millones de dólares que el Banco Central destinó desde las primarias a intervenir en la plaza cambiaria local para intentar detener el alza del precio del dólar. Otros 5,456 millones de dólares se fueron para hacer frente al retiro de los depósitos bancarios en dólares y a la cancelación de instrumentos de deuda de corto plazo emitidos por el Tesoro y cuya tasa de renovación cayó drásticamente desde las primarias.

Argentina buscará reprogramar los vencimientos de los bonos emitidos en el exterior mediante un acuerdo voluntario con los acreedores. Y, además, ha propuesto un diálogo al Fondo Monetario Internacional para extender los vencimientos con ese organismo, con el que Macri firmó el año pasado un acuerdo de auxilio financiero por un total de 56,300 millones de dólares.
La incertidumbre ya no es solo de los grandes inversores. Los empresarios, a través de una de sus principales entidades, reclamaron este sábado acuerdos políticos y económicos para frenar la crisis. Los clientes bancarios aumentaron su concurrencia a las sucursales, memoriosos del “corralito”, que en la crisis de 2001 dejó atrapados sus ahorros. Y en las calles crecen las protestas de sindicatos y organizaciones sociales, síntoma del descontento y la angustia por salarios que no alcanzan, precios que se salen de control y una economía sin horizontes. EFE