¡Vivir en la selva!

“Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad que olvidamos lo único realmente importante: ¡vivir¡”, Robert Louis Stevenson.

Aprender a vivir en la selva es lo esencial para disfrutar de ella, ya que es un lugar virgen y puro. En la selva encontramos los enemigos de la salud, como ser malaria, las infecciones, el pez vampiro, el ser atacado por un depredador, cocodrilo, serpientes; sin embargo, también el ahogarse, pero parece increíble que una causal de muertes en la selva es caída de árboles. No hay mucha diferencia a la sociedad actual, muchos casos de dengue en el país han llevado las muertes, las infecciones del alma, el odio, resentimiento, intrigas, celos, divisiones, señalamientos.

Hoy en día lo novedoso y popular es lo más vulgar, se perdieron los valores y principios de nuestros antepasados, no se respeta a los vivos ni a los muertos. Es más fácil destruir que construir, y uno de los consejos prácticos para vivir en la selva es seguir los caminos marcados. Hay una senda que todos debemos decidir o seguir el camino estrecho y recto, dejando huellas a los demás en Jesucristo. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”: San Juan 14:6 RVR60. Es tiempo de vivir en el desarrollo y conocimiento de la autoestima, empatía, resolver conflictos dejando el egoísmo y hacerlo por Honduras.

“La puerta de la felicidad se abre hacia fuera; cuando más se quiere abrir hacia adentro, más se cierra”: Víctor Frankl. Los tiempos actuales nos hacen vivir estresados, una vida rápida, no deja vivir más allá de las necesidades y deseos, echándole la culpa a todo mundo. “Lo que más sorprende del hombre es que pierda su salud para ganar dinero, después pierda el dinero para recuperar la salud. Pensar ansiosamente en el futuro, no disfrutan del presente ni del futuro. Y vivir como si nunca tuviera que morir, y muere como si nunca hubieran vivido”: Dalai Lama.