Más noticias

Equilibrio de género, pendiente

La paridad a la hora de configurar la cúpula de las instituciones comunitarias es una de las grandes asignaturas pendientes de la Unión Europea (UE), un criterio que está más que nunca en el punto de mira por el auge del movimiento feminista y que en realidad depende de las propuestas de cada país. La presencia igualitaria de candidatos, hombres y mujeres, a presidir la Comisión, el Parlamento, el Consejo y el Banco Central Europeo, además del puesto de alto representante para la Política Exterior, será uno de los factores que guiarán las nominaciones que hagan los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

Los países designan y el Parlamento Europeo confirma algunos de los nuevos cargos (el presidente de la Eurocámara lo elige esa institución y para el del BCE los líderes solo consultan al Parlamento), que en la práctica están interrelacionados para respetar un equilibrio geográfico y entre familias políticas y, en esta ocasión, también de género. Por el momento, seis hombres (dos de cada una de las tres grandes familias políticas) encabezan estas negociaciones, aunque el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, insiste en que hay una mayoría en la mesa de líderes a favor de que mujeres ocupen, al menos, dos de los cinco puestos que se renuevan.

La analista Laeticia Thissen, de la Fundación Europea de Estudios Progresistas, señala que con el actual desequilibrio entre hombres y mujeres en el Consejo, con solo cuatro mujeres como máximas representantes de hasta 28 países, “no es una sorpresa que el liderazgo europeo refleje una composición similar”. “El sistema al completo debe ajustarse para crear un espacio para una representación nueva y más directa por medio de estructuras e instrumentos políticos, incluyendo cuotas obligatorias de género”, manifestó Thissen a Efe.

El equilibrio de género en lo más alto de la cúpula europea lleva décadas siendo una asignatura suspensa para el bloque comunitario. Nunca una mujer ha presidido la Comisión (13 presidentes desde 1958), el BCE o el Consejo Europeo, y solo dos lo han hecho en el Parlamento (de un total de 26 presidentes electos desde 1979).

El género es uno de los criterios a la hora de armar el puzle, pero, según apuntan fuentes diplomáticas, podría no ser el definitivo. Con la cumbre de junio a la vuelta de la esquina, esta semana se antoja clave para aclarar las estrategias y alianzas de cada partido político frente a la negociación que debe resolverse en las próximas semanas.

Así explica Catríona Graham, coordinadora de campañas de esa organización, a Efe, que apunta a que durante la próxima legislatura “habrá oportunidades para actuar” en áreas como la erradicación de la violencia contra las mujeres o contra la feminización de la pobreza. “Hemos llegado a un momento en el que ya no hay más excusas. Si queremos rectificar la ralentización del progreso hacia la igualdad de las mujeres, la voluntad política debe estar a la altura de los valores europeos y seleccionar a alguna de las mujeres con experiencia y altamente competentes para ser líderes”, afirma. EFE