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El trámite más engorroso, ¿quién ganó?

De esas iniciativas gubernamentales que parecen tan interesantes, pero que lamentablemente no tienen la acogida que se espera en la población es el concurso que lanzó el Gobierno para escoger el trámite más engorroso dentro del aparato gubernamental.

El propósito, identificar aquel proceso en el que la ciudadanía más tenía que esperar para obtener resultados o más se hastiaba de esperar para nunca obtener una respuesta. El concurso público parecía muy interesante y no sabemos quién finalmente propuso el trámite más engorroso, pues realmente en este aspecto la competencia es muy fuerte entre las diferentes secretarías de Estado o entidades del Gobierno.

Y es que los trámites gubernamentales en Honduras son como tener un semáforo y al lado al policía que emite la multa; hay guías que le indican cómo debe hacer tal o cual trámite, pero junto con esta guía está el típico burócrata que hará hasta lo imposible por impacientar o fastidiar al ciudadano, entendiendo que su función como servidor público es hacer todo lo posible por complicarle la vida al ciudadano; pero cuál será entonces el trámite más engorroso del Estado.

Porque hay que decir que hay secretarías de Estado cuyos procesos se han hecho eficientes en buena medida, como las Secretarías de Finanzas, Gobernación y otras que han echado mano de la tecnología y han avanzado mucho en los procesos gubernamentales, volviéndolos sumamente prácticos, claros y ágiles; sin embargo, hay aún trámites que es más fácil pasar los siete portales del ultramundo que conseguir los resultados en estos procesos. Sacar un vehículo que ha sido decomisado tiene más penurias para el propietario que para el que se lo robó o lo chocó, si es que logra sacarlo. Y qué decimos de los acuerdos gubernamentales en el sector educación, donde es más probable que abra y cierre sus puertas un instituto sin permiso a que una institución regularizada obtenga sus permisos correspondientes, así que la lucha por el trámite gubernamental más penoso para la ciudadanía tiene gran competencia.

No obstante, hay un trámite que parece tan anticuado, penoso y desfasado que parece increíble que todavía exista, al menos en la forma en que todavía se conserva: la autorización de libros en las municipalidades; es increíble ver cómo las personas pierden su tiempo y su paciencia sellando hoja por hoja de los libros que autorizan las municipalidades desde la más moderna de San Pedro Sula hasta la más recóndita en algún rincón olvidado de Honduras.

Los procesos a posteriori todavía son totalmente desconocidos en el sistema burocrático hondureño, y esto es causa de queja constante de empresarios y emprendedores, que no conciben que se tengan que hacer procesos de inicio, que bien podrían ser verificados posteriormente para darle agilidad y prontitud a los procesos. Aunque tratándose de procesos engorrosos, pocos le ganan en fastidio y cansancio de la ciudadanía a los reclamos por consumo de luz eléctrica, allí es donde todos perdemos la energía y siempre tenemos que pagar la factura. ¿Será este el trámite más engorroso? La ciudadanía tiene la palabra.