Más noticias

Guerra comercial

La guerra comercial entre Estados Unidos y China se reabrió con el anuncio del presidente Donald Trump en el sentido de que se impondrán nuevos aranceles a los productos chinos.

Los mercados daban por hecho que los dos países estaban a punto de cerrar un pacto que pondría fin a sus diferencias comerciales.

Pekín devolvió a Washington el borrador del acuerdo con sus observaciones. Todas se refieren a cambios que Estados Unidos le exige en su legislación a China para garantizar las reformas sobre asuntos como la protección de la propiedad intelectual o la cesión forzosa de tecnología.

Washington también reclama a Pekín que aumente sus compras de productos estadounidenses para equilibrar una balanza comercial favorable a China, medidas para permitir el acceso a los mercados financieros chinos, entre otras cuestiones.

El ministro de Exteriores y consejero de Estado chino, Wang Yi, ha subrayado que aún existe esperanza de resolver el enfrentamiento de modo amistoso y recordó que, en sus 11 rondas de negociaciones, los dos países han logrado ya progresos sustanciales.

Sin embargo, la guerra comercial entre los dos países continúa su escalada. China anunció la imposición de aranceles entre el 10% y el 25% a productos que importa de Estados Unidos por valor de 60,000 millones de dólares, como respuesta a la decisión de Washington de elevar sus tasas al 25% a importaciones chinas por valor de 200,000 millones de dólares.

En Washington, el presidente Donald Trump anunció que se reunirá con su homólogo Xi Jinping, en el mes de junio en Osaka, Japón, durante la cumbre del G20. “Puede que pase algo”, ha indicado. “Será, creo, una reunión muy fructífera”. Hasta entonces, está declarada la guerra comercial.

Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos