Más noticias

Partido Liberal

Los líderes del Partido Liberal del pasado y presente no entendieron que toda organización política debe evolucionar y ajustarse a los nuevos tiempos y sobre todo, a las nuevas generaciones que demandan un nuevo concepto de ejercer la política.

Atrás quedaron los paradigmas de que “mis abuelos y mis padres fueron liberales por lo tanto yo seré liberal”, en el siglo XXI con una generación “millennials” interconectada con un mundo cambiante, los partidos políticos no pueden pretender mantenerse vigentes con las mismas prácticas de antaño.

La famosa “vieja guardia” ya no suma ni multiplica, todo lo contrario resta y divide con pensamientos arcaicos que no pegan con las nuevas generaciones que ya no se pliegan a un color de bandera sino a ideales concretos y a candidatos que representan sus intereses independientemente del color partidario.

Así que en esta fecha que se conmemora el 128 aniversario de fundación del más antiguo partido político de Honduras, su militancia debe enfocarse en el futuro, se debe convencer que a las nuevas generaciones, de quienes tanto necesita para “resucitar”, poco o nada les importa Zúniga Huete, Villeda Morales, Rodas Alvarado, o Reina Idiáquez.

Los estudios de las ciencias administrativas indican que una organización que no evoluciona ni lleva procesos internos de transformación e innovación continua está condenada a desaparecer, tal parece que fuese el caso del Partido Liberal.

En medio de tanta polarización entre una izquierda incongruente y una derecha corrupta, el sistema democrático hondureño requiere de un nuevo Partido Liberal que sin extremos radicales traiga equilibrio para rescatar el Estado de derecho dando esperanza de que sea posible un mejor país.