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Tlatelolco 68: hechos contra dichos

Decía Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler: “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”, en una “verdad histórica” para juzgar hechos sin necesidad de comprobarlos, que a fuerza de remacharla la adoptan ignorantes de los hechos o dogmáticos, quienes insultan y descalifican a los que no comparten su “verdad histórica”.

No hay hechos concretos que desmientan la tesis de que los estudiantes y soldados muertos y heridos en la plaza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968 fueron provocados por los mismos líderes radicales de izquierda, que tramaron ese movimiento para levantar la indignación de la sociedad y se cancelaran las Olimpiadas. Las explicaciones generalizadas sobre los muertos del 68 son dichos que se repiten sin probarlos: “fue el Estado” o “el Ejército”. Quienes no aceptan que la inmolación de estudiantes la causaron los mismos radicales que tramaron el movimiento seudoestudiantil del 68 olvidan, esconden o desconocen los hechos básicos que rodearon la matanza del 68.

Hechos: 1. El movimiento fue tramado por grupos organizados de ideología izquierdista: mantas, pintas, consignas e ideología de los organizadores lo dejan claro. 2. El mitin de Tlatelolco el 2 de octubre no se reprimió, se llevó a cabo, rodeado por soldados ante esperados enfrentamientos. Hablaron varios líderes del movimiento, los que sospechosamente se retiraron inmediatamente. 3. El general a cargo de los soldados pidió a los jóvenes que permanecían en la plaza, ya terminado el mitin, que se retiraran. 4. A los pocos minutos, de un edificio empezaron a disparar con una ametralladora a estudiantes y soldados. 5. Estudiantes y soldados cayeron muertos y heridos. De esos hechos se debe partir para sacar conclusiones lógicas de los autores de la matanza de Tlatelolco.

Francia vs. EUA y movimientos del 68

Del discurso de Charles de Gaulle en febrero de 1965 parte un enfrentamiento financiero de Francia y EUA, que pudo haber dado origen al movimiento estudiantil y obrero que se inició en Francia en mayo de 1968 y sirvió de modelo al movimiento estudiantil que unos meses después se replicó en México.

Dijo De Gaulle en su carácter de presidente de Francia: “El hecho de que muchos países acepten como principio que los dólares sean tan buenos como el oro conduce a los estadounidenses a endeudarse de forma gratuita a expensas de otros países porque lo que EE UU debe lo paga, al menos en parte, con un dinero que solo ellos pueden emitir…”. Con base en ese argumento y en el Acuerdo de Bretton Woods, que estableció el patrón “cambio-dólar”, en el que EUA se comprometió a respaldar sus dólares con oro y dar a las naciones una determinada cantidad de oro por cada dólar que presentaran, el Gobierno de Francia, con altas reservas en dólares, pidió al tesoro de EUA cambiar dólares por oro. Y metió en un problema al Gobierno de EUA, pues el exceso de dólares emitidos en manos de extranjeros podía llevarse todo el oro de EUA.

Existe la hipótesis de que para debilitar la economía de Francia y bajar sus reservas le organizaron el movimiento estudiantil que empezó en mayo del 68, cuyos principales líderes eran comunistas, maoístas y trotskistas (Daniel Bensaid). El movimiento implicó una huelga en el sector obrero que paralizó la economía francesa, lo que redujo casi a la mitad sus reservas y olvidarse de pedir a EUA cambiar sus dólares por oro.

Con base en esos hechos, surge la hipótesis de que los EUA, vía la CIA, financiaron a trotskistas para organizar el movimiento del 68 en Francia y debilitar las finanzas de Francia. Sus reservas bajaron de 7 mil millones de dólares en 1967 a 3,850 en 1969. Estrategias parecidas a las de Francia, según esa versión, se utilizaron en México para frenar el crecimiento récord de 9.4% en 1968, mayor al de los EUA y con una inflación menor a la de ese país. Esas hipótesis pueden ser ciertas o solo servir para escribir una novela más sobre el 68 en la que se narre cómo grupos de intereses económicos de EUA utilizaron a los trotskistas de México para crear un movimiento estudiantil y debilitar al Gobierno mexicano, cuya economía era más sólida que la de EUA en 1968.