¡Firmes, nacionalistas!

La mayoría de la población electoral de Honduras ha puesto su esperanza y el destino de la administración pública en el Partido Nacional, un instituto político que conmemoró su 114 aniversario el pasado 27 de febrero. Fundado por Manuel Bonilla en 1902, hoy por hoy es el partido con más seguidores en el país, el más organizado y el que representa la garantía de que en Honduras continuará prevaleciendo el sistema de gobierno democrático que hemos elegido para convivir en libertad, paz y tranquilidad.

La historia política moderna nos indica que el Partido Nacional ganó dos veces consecutivas en los años ochenta.

Gracias al carisma de Rafael Leonardo Callejas, que levantó al partido de la estrella solitaria en las elecciones de 1985 y contundentemente fue el candidato más votado, en 1989 el triunfo fue arrollador para el nacionalismo con 917,168 votos. En los noventas, pese a que el PN presentó dos candidatos con mucha simpatía y por primera vez a una mujer como candidata a la presidencia de la república como Oswaldo Ramos Soto y Nora de Melgar, el Partido Nacional no ganó; sin embargo, mantuvo un voto duro que le permitió entrar al siglo XXI como un instituto político unido, organizado y disciplinado para ganar con Ricardo Maduro en 2001.

Desde esa fecha, el nacionalismo se consolidó como el instituto político con el voto duro más fuerte en nuestro país. La mayoría de la población electoral, los que migraron de otros partidos, los jóvenes, ven al Partido Nacional como guardián de la democracia, prueba de ello son los dos triunfos consecutivos con Pepe Lobo (1,213,695) en 2009 y Juan Orlando Hernández (1,149,302) en 2013.

Por ser un promotor de la justicia social con libertad y democracia, los más de un millón de cachurecos lo respaldan para obtener su tercera victoria en 2017.