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Así fue la extradición del hondureño Carlos el “Negro” Lobo

Dos helicópteros, un avión y más de 50 camionetas con efectivos de agencias norteamericanas y hondureñas participaron en las acciones de extradición.

Carlos el 'Negro' Lobo es el primer hondureño extraditado a EUA.

Tegucigalpa, Honduras.

El marco en el que se desarrolló la extradición del supuesto narcotraficante hondureño Carlos el "Negro" Lobo a Estados Unidos parecía el de una película.

Dos helicópteros, un avión y más de 50 camionetas -en su mayoría blindadas- con efectivos de agencias norteamericanas y unidades hondureñas especializadas en operaciones de alto riesgo permanecían en las instalaciones del Primer Batallón de Infantería.

Eran las 9:20 PM cuando dentro de la base militar se firmaba el documento en donde las autoridades del Gobierno de Estados Unidos recibían la custodia de Carlos Arnoldo el "Negro" Lobo, convirtiéndose así en el primer hondureño en ser entregado por su país para ser juzgado en el extranjero.

Lobo fue extraditado para ser juzgado por el delito de narcotráfico y permanecerá en una cárcel de máxima seguridad norteamericana.

La firma de la custodia

Más de media hora duró la lectura de los documentos de extradición mientras las autoridades judiciales, comandantes de batallones y el director del sistema de centros penales de Honduras concluían con la firma de recepción de conformidad del supuesto narcotraficante.

Autoridades de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) dieron por recibida la custodia del "Negro" Lobo.

Diez minutos después ocho agentes de la DEA ingresaron a la celda donde se encontraba el hondureño. Carlos Lobo se notaba con preocupación, caminando de un lado a otro en la pequeña bartolina en la que permanecía, la cual en tiempos pasados era utilizada para retener a soldados que llegaban ebrios al Primer Batallón de Infantería.

El "Negro" solo estaba autorizado a tener una cama, un ventilador de torre, una silla en su celda, en la cual era alumbrada solamente por un foco.

Su salida

Los ocho agentes que estaban encargados de sacar al "Negro" Lobo de su bartolina se acercaron a la misma y uno de ellos le dijo: "Carlos Arnoldo Lobo, aproxímese a la puerta, coloque sus manos en la nuca, entrelace sus dedos, dese la vuelta, mire hacia arriba y separe las piernas".

Mientras el hondureño acataba las instrucciones, el temblor en sus dedos transmitía sus nervios. Se vio sorprendido por ser este el primer contacto con autoridades norteamericanas que estaba teniendo y en sus ojos se vio una angustia e incertidumbre de lo que le pasaría a continuación.

Aquel agente norteamericano le siguió diciendo: "Estamos aquí para llevarlo. Ingresaremos a la celda y haremos una inspección al lugar para su seguridad y la nuestra, también le haremos una inspección minuciosa a usted para certificarnos que no lleve dispositivo alguno en su cuerpo que pueda permitir a otras personas lo rastreen en los lugares en donde usted estará".

Al finalizar de explicarle el procedimiento de salida, el agente le preguntó al "Negro": "¿Está usted consciente de la situación? ¿Está usted consciente de que ahora está bajo nuestra custodia?".

Tartamudeando y con voz muy baja el supuesto narcotraficante hondureño contestó "Sí". El agente finalizó diciendo: "Dándonos por entendidos estoy autorizado a comunicarle que a partir de este momento usted está bajo la custodia de agentes de agencias de lucha contra el narcotráfico de los Estados Unidos de América".

Vea además: Estados Unidos elogia a Honduras por extradición del "Negro" Lobo