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De pastor de vacas, Chande Ardón pasó a liderar el temido cartel AA

Creció en un hogar humilde, de joven se convirtió en el mayor capo en occidente. Sus excentricidades lo llevaron a convertir la alcaldía en una “réplica” del Capitolio de EUA

Amílcar Alexánder Ardón, según un informe, comenzó en el mundo del narcotráfico de la mano del capo guatemalteco Mario Ponce.
Amílcar Alexánder Ardón, según un informe, comenzó en el mundo del narcotráfico de la mano del capo guatemalteco Mario Ponce.

Tegucigalpa, Honduras

Hijo de una familia campesina de El Paraíso, Copán, Amílcar Alexander Ardón Soriano (de 43 años) estudió hasta quinto grado. Desde niño demostró que la academia no era lo suyo, pero su astucia y habilidad para los negocios lo llevó pronto a presuntamente convertirse en el cerebro de uno de los carteles del narco más sólidos en el occidente de Honduras: el cartel AA.

Desde niño buscó salir de la pobreza. Chande, como es más conocido en el occidente de Honduras, quería darles un giro a su vida y la de su familia; buscaba no ser más aquel cipote que se fajaba en el campo y que madrugaba todos los días para ordeñar las vacas.

Su meta era ganar dinero, tener un nombre y destacarse en el pueblo, poco a poco lo logró; aquel niño vivaracho que pastoreaba ganado al lado de la frontera con Guatemala, poco a poco vio que sus días de peón llegaban a su fin cuando, según se documentó, trabajó al servicio de una de las familias que lideró un cartel de narcos en Zacapa.

Para saber
Tuvo una relación cordial con Los Valle Pese a estar en el negocio de las drogas, Alexander Ardón nunca se confrontó con sus vecinos Los Valle, al contrario, en varias ocasiones se les vio juntos compartiendo en ferias y fiestas del pueblo.

Fue así como Alexander Ardón poco a poco incursionó en el mundo del narco y de ser aquel niño pobre que jugó en las calles polvorientas de El Paraíso se convirtió en el presunto capo más poderoso y temido de Copán.

Su historia

En el año 2000, Chande tenía claro el camino, y decidió crear su propio imperio. No le resultó difícil.

Tuvo varios padrinos que lo consolidaron como uno de los líderes del narco en El Paraíso, Copán, sabían que él sería una pieza clave para controlar el territorio y asegurar las cargas de droga a Guatemala.

Tras recibir sus primeros pagos, Ardón Soriano vio la oportunidad de ampliar negocios, de establecer contactos, y Mario Ponce (capo guatemalteco extraditado a Guatemala) se convirtió en uno de sus mejores aliados. Documentación establece que conforme incrementaba sus ganacias, Chande volvía al campo y adquirió una finca que tecnificó y estableció el hato ganadero más numeroso de la región.

Su sueño era que los que trabajaban a su servicio fueran tratados como personas y no como máquinas de producción, y lo logró. En El Paraíso todos ven a Chande como el hombre que les ayudó en los momentos difíciles y el que a muchos les cambió la vida.

Joven Chande(800x600)
De tres cargos son acusados tanto Amílcar Alexander Ardón como Mario José Cálix Hernández, a quien señalan de socio de “Tony Hernández”. La Fiscalía asegura que participó entre 2000 y 2015 en el procesado, recibimiento, transporte y distribución de “grandes cantidades de cocaína que llegaron a Honduras en aviones y barcos rápidos. Además, participó al proveer importantes medidas de seguridad en los envíos (de cocaína) transportados en Honduras y cobraba una tasa por cada kilo de cocaína que pasaba por su municipio.

Llegó a alcalde

Pero algo faltaba en la vida de Ardón, y eso era el poder. Sabía que incursionar en política le daría el estatus soñado. Cercanos a él cuentan que eso le permitiría el control y sobre todo manejar los hilos para tener influencias en los tres poderes del Estado. Así, Chande, en 2002, se convirtió en el alcalde de El Paraíso, Copán. Durante tres períodos le dio un giro a su pueblo. Lo dotó de infraestructura de primera para un poblado que en ese entonces alcanzaba los 22,000 habitantes. Su primera meta fue construir el edificio municipal, pero no quería cualquier inmueble. Buscó un diseño que sorprendiera a propios y extraños y que pusiera en alto el nombre del municipio, y lo logró.

Dato
Siempre se manejó con férrea seguridad Las caravanas de elementos de seguridad caracterizaron a Ardón, quien hacía grandes desplazamientos para trasladarse de un lugar a otro.

En el centro del pueblo erigió un palacio de 20 columnas romanas que son las que adornan su fachada y sus costados; las dos plantas tienen arcos de medio punto con ventanales, y en la azotea hay un helipuerto. Es una réplica del Capitolio. Esa fue su primera muestra de poderío.

En El Paraíso, quienes lo vieron emerger cuentan que cuando inauguró el edificio toda la Policía estuvo a su servicio. “No importó dejar solo el resto de los 22 municipios de Copán, los uniformados llegaron para hacerle honor a tal acontecimiento”, dice un vecino del poblado.

El control de Ardón se dio en todos los espacios. Según relatan, colocó jueces, maestros, financió candidaturas de varios políticos.

Chande forjó su nombre a base de un temor. Era tan apasionado de las vacas como de las mujeres, y jamás escatimó para celebrar todas las fiestas en el pueblo.

De hecho, la acusación formulada en Estados Unidos en su contra, a quien más preocupa es precisamente a su pueblo, al que en los dos últimos períodos no sirvió como alcalde, sino como asesor municipal.